El salario de los directivos canarios, el tercero más bajo en 2021

Los empleados son los que más han perdido capacidad adquisita desde 2007, un 0,6%

EFE Las Palmas de Gran Canaria

Los sueldos del personal directivo de Canarias fueron los terceros más bajos de España en 2021, con una media de 74.796 euros que solo superó a las de Extremadura (70.890) y La Rioja (72.833), quedando casi 8.000 euros por debajo de la de España en conjunto (82.719) y más lejos aún de las comunidades con los mayores del país, que fueron Madrid, con 88.758 euros, Cataluña, con 86.791, y Navarra, con 82.781.

Así se desprende de un informe de EADA e ICSA que revela que el salario de los directivos cayó en todo el territorio nacional siete veces más que el de los empleados en 2021. El sueldo medio de los ejecutivos de 82.719 euros fue un 4,1 % menor que en 2020, el de los mandos intermedios, de 42.247 euros, bajó un 1,88 %, y el de los trabajadores, de 23.400 euros, cayó un 0,56 %.

El mayor descenso en el sueldo de los directivos se explica porque, al tener salarios variables, no han cumplido con los objetivos previstos, ya que las empresas han tenido un año «complicado» por la pandemia, mientras que los salarios más bajos suelen estar más indexados a los convenios.

Algo que se exponen en la decimoquinta edición del informe «Evolución salarial 2007-21», que han presentado este miércoles el presidente de la consultora ICSA, Ernesto Poveda, y el profesor de la escuela de negocios EADA Jordi Assens.

Estancados

El estudio se ha elaborado a partir de una muestra de más de 80.000 datos registrados entre empleados por cuenta ajena de julio de 2020 a julio de 2021, cuando se registró una inflación interanual del 2,9 %, aunque la subida de los precios se disparó a finales de año.

Para Assens, la covid-19 ha golpeado la economía y los salarios están bajando, «lo que es positivo para las empresas», porque significa que tienen flexibilidad para adaptarse a las situaciones, y se supone que cuando las cosas vayan bien «los salarios volverán a subir».

El estudio también hace referencia a la diferencia salarial entre 2007 y 2021 y apunta que los empleados son los que más poder adquisitivo han perdido en estos años, un 0,64%, mientras que los mandos intermedios lo han aumentado un 1,29 % y los directivos, un 0,3 %.

Según Poveda, los salarios «están estancados» desde hace muchos años y se va a «elevar la conflictividad» porque no parece que vaya a aumentar el poder adquisitivo de la población, pese a que ambos expertos auguran que este año habrá alguna subida salarial.

A su juicio, sería un «error estratégico» repercutir la inflación en los salarios porque «bajaría nuestra competitividad y nos costaría muy caro».

Crecimiento del IPC

En este sentido, ha destacado que el crecimiento «desorbitado» del IPC está trastocando el modelo retributivo, todavía demasiado sujeto al sueldo fijo indexado al IPC, y ha considerado que estamos ante una oportunidad «única» para replantearlo.

Por ello, ha apostado por que la inflación sea un elemento más a tener en cuenta, pero no el único, e incorporar otros factores, como los beneficios empresariales o la productividad.

Assens ha añadido que la mayor parte del tejido económico no está apostando por la innovación y, sin ella, «los salarios no van a subir», y ha asegurado que, si aumenta la productividad, suben los salarios y se reducen las horas de trabajo, como pasa en Alemania.

Por sectores, el financiero ya hace dos años que ha cedido el liderazgo de los sueldos al industrial, mientras que el comercio y el turismo vuelven a ser los peor remunerados y han sido los más afectados por la pandemia.