El precio de la energía sigue disparado en el mes de agosto. / AdobeStock

La luz roza nuevos máximos sin más medidas para bajar la factura

La oposición redobla su presión para que el Gobierno use los ingresos del impuesto al CO2 para aligerar el recibo de los consumidores

CLARA ALBA

Puro espejismo. El ligero 'respiro' que a principios de semana dieron al consumidor los precios de la energía en el mercado mayorista se ha quedado en nada con una nueva ola de subidas que el viernes dejó el precio del megavatio hora (MWh) en 117,14 euros, el segundo precio más elevado de la serie histórica, sólo superado por el del viernes 13 de agosto, cuando se alcanzaron los 117,29 euros por MWh.

Este sábado, y como suele ser habitual los fines de semana, el precio de la luz bajará hasta situarse en 110,14 euros. Pero la cifra sigue estando en cotas inusualmente elevadas, superando incluso la media registrada del primer sábado de agosto (65,64 euros). Según cálculos de Facua, el recibo ya se ha encarecido un 43% este mes, con una factura media de 91,6 euros. Hace un año, era de 63,7 euros. Los datos anticipan que agosto pasará a la historia como el mes con el recibo más alto de la historia.

Hasta la fecha, los cinco recibos más elevados han sido los 88,66 euros del primer trimestre de 2012 (con el IVA al 18%), los 87,81 euros de enero de 2017, los 85,34 de julio de 2021, los 83,55 euros de septiembre de 2018 y los 82,13 euros de mayo de 2021 -en todos los casos con el IVA al 21%-, según datos de la asociación.

Guerra política

La espiral alcista de los últimos días ha reactivado el debate político sobre cómo abaratar el precio de la electricidad. Pero Gobierno y oposición no salen más allá del cruce de acusaciones, sin que se hayan puesto en marcha medidas efectivas a corto plazo para limitar el impacto en el bolsillo del consumidor, una vez que ha quedado demostrado que la rebaja del IVA del 21% al 10% no servirá de mucho para compensar la escalada de los precios.

En este clima de tensión, la oposición ha reactivado este viernes sus críticas al Gobierno solicitando una inmediata actuación. En concreto, la portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Dolors Montserrat, criticó que el Ejecutivo no utilice los 11.000 millones de euros que ingresa del impuesto del CO2 para rebajar la factura de la luz, una de las recetas que propone Bruselas para abaratar los precios.

Por su parte, el portavoz de Energía del PP en el Congreso, Juan Diego Requena, también ha advertido de que medidas como la rebaja del IVA tendrán «un impacto neutro o positivo» en la recaudación del Estado, explicando que el impacto de 1.000 millones de euros por esa reducción impositiva se anula en parte por el aumento del consumo de energía, a la vez que se duplica la recaudación por los derechos de CO2 respecto al año pasado en unos 2.200 millones de euros.

Desde el Ejecutivo llevan semanas defendiendo que las medidas adoptadas ya, como la nueva subasta de renovables o la limitación a los denominados 'beneficios caídos del cielo' de las eléctricas que ya ha pasado al Congreso terminarán reduciendo la factura, más a medio plazo.

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se ha sumado este viernes a esta defensa asegurando que el Gobierno trabaja con la Unión Europea para definir los mejores esquemas que permitan una bajada del precio de la luz y sea más competitivo. Durante una visita a la localidad vallisoletana de Olmedo, ha recordado que la subida del precio de la luz afecta no sólo al consumidor doméstico, sino también a las empresas y la industria y ha recordado que se han reforzado los mecanismos de compensación del precio y desarrollado el estatuto del consumidor electrointensivo para mejorar la competitividad de la industria.