La ministra para la Transición Ecológica Teresa Ribera / Efe

Ribera defiende que la luz sería un 15% más cara sin aplicar el tope ibérico

La Agencia de la Energía estima una caída de la demanda de gas cercana al 9%, peor que en la pandemia

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha indicado que los consumidores empezarán a notar la bajada de la factura de la luz derivada de las medidas adoptadas por el Gobierno, como la reducción de la carga fiscal (el IVA al 5%) y el tope al gas (en vigor desde el pasado 15 de junio), en el recibo de este mes de julio. Eso sí, ha matizado que habla de «una reducción relativa, con lo que hubiera sido en ausencia de estas medidas». La volatilidad del mercado de este último mes ha obligado al Ejecutivo a modificar sus expectativas: De no haberse aplicado las medidas los precios del mercado eléctrico en España hubiesen sido un 15% superiores. Al mismo tiempo, Ribera ha añadido que si a ello se le suma la reducción del «80% de la fiscalidad y de los costes fijos» la bajada de la factura se sitúa en torno al 30%.

En términos absolutos se puede producir una reducción menor para quienes tienen una tarifa PVPC (del mercado regulado) y una reducción más importante para quienes tienen una tarifa en el mercado libre», ha indicado Ribera.

Además, El precio promedio de la luz para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercado mayorista bajará este miércoles un 2,23% con respecto a este martes, hasta los 226,57 euros por megavatio hora (MWh). Este coste resulta de los 145 euros/MWh del 'pool' diario, cantidad a la que hay que sumar otros 81 euros/MWh de compensación a las gasistas. La aportación de los ciclos combinados al 'mix' eléctrico vuelve a superar el 25%.

Por otra parte, la demanda de gas en Europa bajará este año un 9% con respecto a los datos de 2021. Ni siquiera durante el año de la pandemia, con la actividad paralizada, el descenso del consumo de gas fue tan relevante. A escala global, la demanda de gas también caerá en 2022, según las últimas previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).