La ministra Teresa Ribera el miércoles pasasdo en el Congreso. / EFE

La rebaja del gas avalada por la UE será viable en un mes

La medida suavizará de forma directa el coste de generación de la electricidad, a la espera de definir si serán las empresas o el sistema el que asuma ese déficit

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La ya conocida como «excepción ibérica», esto es, el aval autorizado por el Consejo Europeo a fin de que España y Portugal puedan aplicar precios máximos en el mercado del gas para que los ciclos combinados que lo utilizan limiten sus costes y la factura de la luz no se vea expuesta a los máximos históricos de las últimas semanas, tendrá que esperar al menos un mes más. Así lo anticipó este sábado la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, quien aclaró que la puesta en práctica de esta medida será posible no antes de «tres o cuatro semanas».

Ese es el plazo con el que juega el Gobierno hasta que Bruselas autorice la medida legal que el Ejecutivo presentará esta misma semana ante la Comisión Europea. Lo que este viernes autorizó el Consejo reunido en la capital comunitaria es «una orientación política». Es decir, lo que se introdujo se traduce en «una habilitación para que la Comisión conozca y autorice el mecanismo que España y Portugal deben remitir en principio esta semana».

A partir de ahí, la Comisión necesitará «unos días, unas semanas» -apuró este sábado Ribera- para comprobar que toda la normativa es correcta o aportar recomendaciones sobre posibles mejoras legales. «Calculamos que en tres o cuatro semanas podremos tener un pronunciamiento de la Comisión sobre aquello que estamos proponiendo y hacerlo inmediatamente operativo», indicó la ministra.

El Gobierno va a aplicar «un sistema del pago del gas como corresponde»: «Hay que pagar el gas en todo caso, pero queremos que ese precio no sea al que se pague el resto de la electricidad que se produce, que tiene un precio más barato. Lo que haremos es separar el gas del mecanismo de formación de precio», explicó la responsable de Transición Ecológica.

La medida impactará de forma directa en el mercado mayorista de precios. Si los ciclos combinados -representan un 18% del mix necesario para cubrir toda la demanda de luz en el último año- ofrecen su energía a precio limitado, el 'pool' también se verá reducido. En marzo acumula un coste medio de 294 euros/MWh, el más caro de la historia. Los primeros que lo notarían serían los clientes del mercado regulado (el PVPC), al estar vinculada su tarifa a ese mercado.

Pero ahora toca el momento de la letra pequeña. Más aún cuando las posiciones en el seno de la UE de los 27 han sido claramente opuestas: Alemania, Países Bajos y otros territorios del norte y el este no querían desvincular el gas del 'pool' eléctrico, como pedía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde el verano; y también rechazaban inicialmente que España y Portugal pudieran limitar, por su cuenta, el precio de mercado del gas de forma independiente al resto del sistema de la UE. Al final, la excepcionalidad ibérica se ha impuesto.

Cuánto y cómo

Conseguida la autorización, quedan dos preguntas por responder. ¿A cuánto se limitará ese precio del gas mayorista? Y, sobre todo, ¿cómo se compensará la minoración de ingresos que esa medida supone para las compañías propietarias de las centrales de ciclos combinados durante el tiempo en el que esta normativa «temporal y extraordinaria» esté en vigor?

LA CLAVE:

  • Mix eléctrico. Las centrales de ciclos combinados, que usan gas, representan un 18% de la demanda de toda España

  • Deuda eléctrica. El sistema debe aún 12.000 millones de euros, que son abonados en cada recibo mes a mes

Transición Ecológica no ha dado pistas sobre ese techo nuevo de referencia. Pero fuentes del sector eléctrico calculan que una rebaja del precio del gas de 10 euros/kwh tendría un impacto de unos 25 euros en el precio de la electricidad. Esa estimación señala que en ese hipotético caso, las gasistas estarían registrando un margen alto, si se toma como referencia el precio de importación de 60 euros hasta finales del año pasado, según Competencia.

El Gobierno también tiene que aclarar cómo se pagará esta especie de desfase. Porque las propietarias de los ciclos se verán obligadas a limitar sus ingresos, independientemente de la cotización del gas en los mercados internacionales. Por una parte, se les puede hacer asumir ese recorte. Esto es, a interiorizarlo en sus cuentas. La otra posibilidad es que esta medida repercuta directamente en el sistema, a futuro. Es decir, que se incremente el déficit eléctrico (12.000 millones) para que lo paguen los consumidores.

Los nuevos suministradores gasistas:EE UU, Qatar, Argelia y... hasta Australia

Rusia ha dejado de ser la referencia para que los países europeos dejen de depender de las decisiones de su presidente, Vladímir Putin. La Unión Europea sigue rastreando proveedores de gas que le garantice el suministro y, así, evitar volatilidades en el precio de esta materia prima que está causando estragos en la economía mundial.

La vicepresidenta del Gobierno, Teresa Ribera, ya señaló este sábado el camino que recorrerá España en los próximos meses y que inició a finales del año pasado, con la crisis diplomática entre Argelia y Marruecos. Ribera constató que la situación en Ucrania y la decisión de sustituir a Rusia como suministrador «ha forzado» el diálogo con países productores de gas como Estados Unidos, Canadá, Noruega... e incluso Australia.

De hecho, Estados Unidos se ha consolidado como el primer proveedor de gas de España en apenas dos meses. Un 33% de las provisiones que llegan al país proceden de ese territorio. Muy por detrás, con un 25% del total, proceden de Argelia. Hasta el verano pasado, los argelinos representaban un 40% del total, gracias a los dos gasoductos abiertos en su momento; mientras que EE UU apenas suponía un 18,8%, según los últimos datos de Enagás.

La reconfiguración del mercado mundial energético ha sido una de las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania. Toda Europa se ha percatado de la dependencia que los 27 tenían del Este de Europa. A largo plazo, la estrategia pasa por intensificar la implantación de gasificadoras en los puertos comunitarios. España ostenta en la actualidad un 25% de todas las plantas que reciben gas vía metaneros de todo club comunitario.