Otech y Satocan exigen al Puerto casi 500.000 euros

11/10/2019

La Autoridad Portuaria se quedó con la mitad de la garantía depositada por las empresas para construir una base ‘offshore’ en Arinaga después de que el proyecto no prosperase y se renunciara a la concesión

silvia fernández las palmas de gran canaria

La Autoridad Portuaria de Las Palmas va camino de un nuevo litigio en la vía judicial. La empresa canaria Satocan y la noruega Otech, que en 2015 constituyeron la sociedad GCSB (Gran Canaria Subsea and Offshore Base) y con la que aspiraban a crear en el puerto de Arinaga una ambiciosa base de operaciones y apoyo a la industria offshore, reclaman al Puerto la devolución de 432.204 euros. La cifra corresponde con la mitad de la garantía que la sociedad conjunta de Satocan y Otech -GCSB- depositó en el Puerto como garantía de la construcción del citado centro.

La Autoridad Portuaria decidió incautarse la mitad del dinero de la garantía después de que las empresas comunicaran a principios de este año su renuncia al proyecto y a la concesión administrativa otorgada por el Puerto en Arinaga. GCSB decidió abandonar el proyecto después de chocar con el Ayuntamiento de Agüimes para obtener la licencia urbanística. El momento que atraviesa el negocio offshore, en plena crisis por los bajos precios del crudo y que ha derivado en un parón de la actividad, también podría haber influido en la decisión, según apuntan fuentes cercanas.

El ambicioso proyecto de Otech y Satocan preveía una inversión de 30 millones de euros para levantar en Arinaga y en una superficie de 92.000 metros cuadrados un centro con 16 edificios para dar soporte a los llamados barcos de construcción de la industria del gas y el petróleo y que son aquellos que se encargan de instalar y construir en el fondo del mar, a cientos de metros de profundidad, las estructuras y equipos necesarios para la extracción de crudo. Preveía además ser almacén y laboratorio para realizar pruebas y simulaciones y base para atender la demanda demanda en el campo de la energía eólica, con los aerogeneradores offshore.

El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas decidirá hoy sobre la devolución de este dinero después de que GCSB presentara al Puerto un recurso de reposición reclamando el dinero incautado. De no darse el visto bueno todo apunta a que la empresa irá a la vía judicial para exigirlo.

Fuentes empresariales lamentaron ayer la forma de actuar de la Autoridad Portuaria. Según indicaron, «requisando» el dinero de las garantías de los proyectos ahuyentan al dinero y desalientan nuevas inversiones. «Los ciclos económicos cambian y pueden provocar que proyectos que nacieron en un momento bueno se vean obligados a no desarrollarse más adelante y el Puerto no debe quedarse con ese dinero», indicaron. El puerto de Arinaga es otro damnificado. Tras la renuncia de GCSB se mantiene como puerto infrautilizado y con escasa actividad.

La Autoridad Portuaria de Las Palmas va camino de un nuevo litigio en la vía judicial. La empresa canaria Satocan y la noruega Otech, que en 2015 constituyeron la sociedad GCSB (Gran Canaria Subsea and Offshore Base) y con la que aspiraban a crear en el puerto de Arinaga una ambiciosa base de operaciones y apoyo a la industria offshore, reclaman al Puerto la devolución de 432.204 euros. La cifra corresponde con la mitad de la garantía que la sociedad conjunta de Satocan y Otech -GCSB- depositó en el Puerto como garantía de la construcción del citado centro.

La Autoridad Portuaria decidió incautarse la mitad del dinero de la garantía después de que las empresas comunicaran a principios de este año su renuncia al proyecto y a la concesión administrativa otorgada por el Puerto en Arinaga. GCSB decidió abandonar el proyecto después de chocar con el Ayuntamiento de Agüimes para obtener la licencia urbanística. El momento que atraviesa el negocio offshore, en plena crisis por los bajos precios del crudo y que ha derivado en un parón de la actividad, también podría haber influido en la decisión, según apuntan fuentes cercanas.

El ambicioso proyecto de Otech y Satocan preveía una inversión de 30 millones de euros para levantar en Arinaga y en una superficie de 92.000 metros cuadrados un centro con 16 edificios para dar soporte a los llamados barcos de construcción de la industria del gas y el petróleo y que son aquellos que se encargan de instalar y construir en el fondo del mar, a cientos de metros de profundidad, las estructuras y equipos necesarios para la extracción de crudo. Preveía además ser almacén y laboratorio para realizar pruebas y simulaciones y base para atender la demanda demanda en el campo de la energía eólica, con los aerogeneradores offshore.

El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas decidirá hoy sobre la devolución de este dinero después de que GCSB presentara al Puerto un recurso de reposición reclamando el dinero incautado. De no darse el visto bueno todo apunta a que la empresa irá a la vía judicial para exigirlo.

Fuentes empresariales lamentaron ayer la forma de actuar de la Autoridad Portuaria. Según indicaron, «requisando» el dinero de las garantías de los proyectos ahuyentan al dinero y desalientan nuevas inversiones. «Los ciclos económicos cambian y pueden provocar que proyectos que nacieron en un momento bueno se vean obligados a no desarrollarse más adelante y el Puerto no debe quedarse con ese dinero», indicaron. El puerto de Arinaga es otro damnificado. Tras la renuncia de GCSB se mantiene como puerto infrautilizado y con escasa actividad.

Yecasa, la esperanza del puerto de Arinaga

El grupo Yecasa (Yesos Canarios), cuyo presidente es Enrique Delgado, es ahora mismo la gran esperanza de Arinaga y la principal actividad del puerto del sureste. Yecasa, que en marzo puso en marcha la primera terminal cerrada de graneles de España -con cero contaminación atmosférica de polvo- sigue creciendo. El Puerto lleva hoy al consejo de administración una solicitud de concesión sobre 2.500 metros cuadrados para construir una nave que albergará un almacén. Será también el lugar para hacer carga, descarga y entrega de mercancía, sí como procesamiento industrial.