La ministra de Industria, Reyes Maroto, en el Palacio de la Moncloa. / efe

El plan del coche eléctrico aspira a lograr varias fábricas de baterías

El Gobierno aprueba un programa que espera generar 140.000 empleos al que el grupo Volkswagen ya se ha postulado

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La decisión de cuál será el proyecto ganador de la fábrica de baterías para implantar toda la cadena necesaria de empresas para producir coches eléctricos en España la tiene el Ministerio de Industria. Pero son las empresas, las grandes casas automovilísticas con presencia en España, las que deben posicionarse para obtener una parte de los casi 4.300 millones de euros que el Gobierno activará para su primer gran plan de reconstrucción, el del vehículo enchufable.

En esta rueda de adhesiones y movimientos empresariales, el Ejecutivo espera que haya «más de una fábrica de baterías» en España. Así lo sugiere la ministra de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto, el día en el que el Consejo de Ministros ha aprobado el programa estratégico para la industria automovilística. Para Maroto, el PERTE es «la señal adecuada para que fabricantes y proveedores de componentes sitúen a España como el país donde desplegar estos nuevos modelos» de vehículos.

Serán las denominadas como agrupaciones empresariales las que presenten sus planes que, en cualquier caso, deben incluir la fabricación de vehículos; una planta de baterías (o hidrógeno); y otros componentes (como motores o material de innovación). Además, cualquier PERTE debe abarcar, al menos, dos comunidades autónomas. Y el 40% de las empresas incluidas deben de ser pymes, con al menos una entidad proveedora de conocimiento (I+D+i).

Ya había presentadas varias manifestaciones de interés (el documento por el que las empresas mostraban su disposición a desarrollar el coche eléctrico en España, a la espera del plan estratégico del Ejecutivo). Entre ellas, la de Volkswagen. Y este mismo martes, la firma alemana dio un paso adelante. La compañía a solicitado al Gobierno participar en el PERTE para levantar en España su tercera gigafactoría para la producción de baterías.

También prevé que la familia de eléctricos pequeños de todas las marcas del consorcio se produzca en España a partir de 2025. La multinacional insistió este martes, en la presentación de su plan estratégico hasta 2030, «la decisión final dependerá de las condiciones generales y de las ayudas estatales». El grupo alemán tiene plantas de producción en Navarra y Barcelona (a través de SEAT).

Su consejero delegado, Herbert Dies, apuntó que España podría convertirse en un pilar estratégico de nuestra estrategia eléctrica. «Estamos dispuestos a establecer toda la cadena de valor de la movilidad eléctrica en el país, incluida la producción de vehículos eléctricos, así como sus componentes, y una nueva fábrica de baterías del grupo».

A Volkswagen podrían unirse otras iniciativas en las próximas semanas de los diferentes fabricantes con plantas en España (Ford, Stellantis, Mercedes, Renault). Algunos de ellos ya habían mostrado interés en el PERTE del coche eléctrico. La decisión final llegará en el primer trimestre del próximo año, según los cálculos de Industria.

Motor de la recuperación

La inversión pública que este martes puso en marcha el Gobierno tendrá un «efecto multiplicador» en el sector privado, que se calcula en torno a unos 19.700 millones de euros para 2023. «Es una oportunidad histórica de convertir la fabricación del vehículo eléctrico y conectado en un proyecto tractor que impulse el ecosistema de automoción en todo el país. El sector es prioritario y va a ser protagonista del plan de recuperación», subrayaba este martes Maroto.

El programa comprende dos ámbitos. El primero de ellos va dirigido a impulsar proyectos transformadores de la cadena de valor del vehículo eléctrico y conectado, esto es, a la fabricación de coches y baterías, en los que se invertirán 3.000 millones. El segundo apartado se centrará en medidas «facilitadoras» que ayuden a la creación de una nueva movilidad, con acciones de carácter normativo o el despliegue de puntos de recarga, economía circular o digitalización.

Para 2023, el Gobierno prevé alcanzar 250.000 vehículos eléctricos matriculados y que haya en España entre 80.000 y 110.000 puntos de recarga para esta clase de modelos sin ningún tipo de emisión.