Recorte del 5,45% si las pensiones se calculan con los últimos 35 años

Así lo reconoce el Gobierno, que pretende también que la nueva fórmula de revalorización sea un deflactor basado en datos del IPC del pasado y una estimación del futuro

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

La futura reforma de las pensiones va tomando forma. Acuciado por Bruselas, que le exige cambios en el sistema para ejecutar los fondos europeos que recibirá España, el Gobierno tiene ya un borrador interno sobre el que está trabajando y que, entre las medidas que recoge, está la de ampliar de 25 a 35 años el periodo de tiempo para calcular la pensión inicial de quienes se jubilan - tal y como adelantó este periódico la semana pasada-, una opción que rechazan de plano Unidas Podemos y los sindicatos, tal y como ellos mismos denunciaron tras conocerse esta información.

Ampliar el periodo de cálculo de la pensión conlleva un recorte en la futura pensión en términos generales. La novedad es que en este documento interno se estima cuál sería el impacto sobre la nómina de los futuros jubilados si se pasa de calcular la pensión con los últimos 25 años a los últimos 35. Supondrá una rebaja media del 5,45%, admite el propio Ejecutivo en ese documento, según confirmaron a este periódico fuentes gubernamentales, que aclaran que, lógicamente, no será un recorte homogéneo; es decir, a unos les puede afectar más, a otros menos e incluso podría haber algunos que se beneficiaran, aunque serían los menos.

Este porcentaje está en la línea con el cálculo que hacen los sindicatos, que hablan de que esta medida reduciría al menos un 5% las pensiones de los nuevos jubilados, por lo que se oponen rotundamente a que se ponga en marcha.

Por eso también Unidas Podemos se ha mostrado públicamente en contra de aceptar una reducción en las pensiones, uno de sus principales caballos de batalla. «No está en el acuerdo de coalición y no es un paso en la buena dirección», denunció la semana pasada la portavoz de Unidas Podemos, Isa Serra, quien defendió que «es vital garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas».

«Es inaceptable que se estén realizando estudios de este tipo al margen de la mesa», denunciaron desde UGT, que confíen en que en la reunión que mantendrán mañana con el Gobierno sobre este asunto les ofrezcan algún tipo de explicación, ya que hasta ahora no les han comunicado nada.

Lo que pretende el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, con esta medida es contener el gasto en pensiones, que año a año se dispara y que tocará techo en las próximas décadas, cuando comiencen a jubilarse la generación del 'baby boom'. Así, en 2050 se calcula que el número de pensionistas se eleva hasta los 15 millones, cinco millones más que ahora.

De hecho, éste es uno de los parámetros que se viene utilizando de cara a reducir el gasto en pensiones y así se hizo también en a reforma de las pensiones de 2011, que estableció una ampliación progresiva del periodo de cálculo de los 15 años que se daba entonces a os 25 a los que se llegará en 2022. Actualmente se calculan con los últimos 23 años y el próximo serán 24, muy lejos de los apenas dos con que se calculaban en 1985.

Escoger los años

Una opción que se baraja desde el Gobierno y que podría ayudar a rebajar este recorte es que esta ampliación del periodo de cálculo recoja a su vez la posibilidad de eliminar algunos años, aquellos en los que se haya cotizado menos. El propio Escrivá se ha mostrado en varias ocasiones partidario de que el cómputo se haga con toda la vida laboral pero se puedan escoger en cierta medida los años para que así se no penalice a las personas que han tenido lagunas por estar en el paro.

Pero no será ésta la única medida que pretende implantar el Gobierno. Una de las que antes podría ver la luz sería la nueva fórmula de revalorización de las pensiones, que pretenden aprobar en las primeras semanas del año. Así, Escrivá les ha trasladado a los agentes sociales que ya tienen listo el nuevo sistema de cálculo de cuánto subirán las prestaciones, que se basará en un índice deflactor que utilizará datos del IPC del pasado y también del futuro. Es decir, no será una estimación del IPC del año como hasta ahora ni la media de los últimos doce meses, sino que -tal y como ha defendido Escrivá- será con una franja de tiempo más larga que puede abarcar varios años, según confirmaron a este periódico fuentes cercanas a la negociación.