José Luis Escrivá, interviene tras la firma del acuerdo del Ejecutivo nacional con los agentes sociales para reformar las pensiones. / ep

¿Quién gana y quién pierde con la nueva reforma de pensiones?

A partir de 2022 las prestaciones subirán cada 1 de enero con el IPC y los nuevos prejubilados se regirán por un nuevo esquema de coeficientes reductores

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Los casi nueve millones de pensionistas pueden ya respirar tranquilos: no volverán a perder poder adquisitivo y sus prestaciones subirán siempre con el IPC sin esperar a lo que decida el Gobierno en los Presupuestos. Este es uno de los puntos clave de la primera fase de la reforma de las pensiones que hoy ha sido aprobada en el Consejo de Ministros y a la que le falta aún el visto bueno del Congreso de los Diputados, aunque al pactarse con acuerdo de los agentes sociales se espera que pueda tramitarse sin sorpresas y entraría en vigor en 2022.

Se pone así punto y final a la controvertida reforma de las pensiones aprobada en 2013 por el Gobierno de Mariano Rajoy, una vez que se deroga también el factor de sostenibilidad, y se allana además el camino para que en 2023 no haya déficit en la Seguridad Social gracias a que el Estado le hará millonarias transferencias para financiar los gastos impropios del sistema.

«Con este Gobierno estamos volviendo al consenso. Se han logrado acuerdos que hacían diez años que no se lograban», resaltó la vicepresidenta Nadia Calviño en rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que también hizo hincapié en que ha sido «prioritario» dar confianza a los pensionistas garantizando el mantenimiento del poder adquisitivo, pero –advirtió- «no se trata de lograrlo a corto plazo, sino de lograr pensiones dignas a lo largo de 20 y 40 años». Puede interpretarse esto como un aviso de que en la segunda fase de la reforma es donde llegarían los ajustes.

A continuación se resuelven algunas de las dudas que pueden tener los actuales pensionistas y los futuros.

-¿Cuánto subirán las pensiones?

-Todas las pensiones contributivas, incluidas las pensiones mínimas, subirán cada 1 de enero de acuerdo con la inflación media anual registrada en el mes de noviembre del año anterior. En el caso de que el IPC sea negativo, el importe de la pensión permanecerá invariable. Se garantiza así el mantenimiento del poder adquisitivo de los jubilados.

-¿No habrá ya factor de sostenibilidad?

-El anteproyecto deroga la aplicación del factor de sostenibilidad, que entraba en vigor en 2023 y que recortaba la pensión de jubilación en función de la esperanza de vida. Sin embargo, se sustituirá por un nuevo «mecanismo de equidad intergeneracional» que comenzará a aplicarse a partir de 2027 y que tienen que diseñar antes del 15 de noviembre. No se conocen más detalles, aunque todo indica que puede conllevar algún tipo de ajuste. La ministra María Jesús Montero admitió ayer «muchas fórmulas alternativas» y las «discutirán todas», sin descartar ni decantarse a priori por ninguna.

-¿Se permite seguir jubilándose de forma anticipada?

-Sí, los requisitos de acceso a jubilación anticipada no varían con respecto a la normativa actual, pero sí se diseña un nuevo esquema que modifica ligeramente las reducciones a aplicar y que en lugar de penalizar trimestralmente, penaliza mensualmente. Otra de las novedades es que estos recortes se aplican sobre la cuantía de la pensión y no sobre la base reguladora de la misma, como hasta ahora, lo que perjudica a aquellas personas que cotizan por encima de la pensión máxima.

-¿Cómo y cuándo podré prejubilarme ahora?

- Como regla general, se puede adelantar la jubilación dos años con respecto a la edad legal a la que le corresponda a cada ciudadano, según sus cotizaciones. Pero se permite retirarse cuatro años antes a aquellos que accedan al retiro de forma involuntaria, por haber sufrido despido en los años previos. En esta nueva norma se amplían los requisitos de acceso de forma que se incluyen aquí casi todos los despidos, como aquellos ocasionados por un traslado forzoso, impago del empresario o modificación sustancial de las condiciones de trabajo. Quienes estén cobrando el subsidio para mayores de 52 años también podrán prejubilarse cuatro años antes.

-¿Habrá un recorte mayor para los nuevos prejubilados?

-Los que se vean obligados a prejubilarse solo pueden salir ganando. Para quienes se retiren antes de tiempo de forma voluntaria, mejorarán su pensión respecto a la legislación actual si retrasan dos o tres meses su retiro anticipado. Solo saldrán perdiendo si lo hacen en el mes 24 o 23 o ya tres meses antes de cumplir la edad legal. El mayor castigo lo sufriría una persona que se jubila a los 63 años con menos de 36 años y 6 meses, pues se pasaría de un 16% actual a un 21% de reducción.

-¿Cuándo comenzarán a aplicarse la nuevas penalizaciones?

-Con la entrada en vigor de la nueva ley, el 1 de enero de 2022. Pero hay dos excepciones: se retrasa su aplicación hasta 2024 para aquellos que estén cotizando por encima de la pensión máxima y su aplicación se hará de forma progresiva en diez años, garantizando que no estarán nunca peor que ahora. Además, quienes hayan sufrido un ERE en esta pandemia puede elegir prejubilarse con la anterior legislación si así lo decidieran.

-¿Se puede seguir trabajando más allá de los 65 años?

-Sí, quienes sigan trabajando una vez superada su edad legal de jubilación gozarán de un nuevo sistema de incentivos que mejora el actual. Así, podrán recibir una cantidad en forma de pago único en sustitución del 4% adicional a la pensión que impera actualmente o la de ofrecer un sistema mixto que incluiría ambas opciones. La cantidad de pago único se determina en función del importe de la pensión y de los años cotizados, oscilando entre 4.786,27 euros y 12.060,12 euros