Escrivá eleva a 0,6 puntos la subida de las cotizaciones

Las empresas asumirían dos tercios de este encarecimiento de las cuotas por un periodo de diez años, mientras que los trabajadores pagarían las otras dos décimas restantes

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

Vuelta de tuerca al nuevo Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) que sustituirá al derogado factor de sostenibilidad que recortaba las pensiones de los nuevos jubilados en función de la esperanza de vida. El Gobierno se ha mantenido en su propuesta de subir las cotizaciones sociales para conseguir ingresos extra para pagar las prestaciones de la generación de los 'baby boom', pero ha elevado su pretensión inicial con el objetivo de recaudar más, tal y como le demandaban los sindicatos.

Así, si el lunes pasado su planteamiento fue un incremento de 0,5 puntos de las cuotas que pagan trabajadores y empresas a la Seguridad Social durante un periodo de diez años (2023-2032), el nuevo texto que llevó este lunes a la mesa del diálogo social aumentó este alza a 0,6 puntos, según el documento presentado de apenas hoja y media al que ha tenido acceso este periódico.

De igual manera, si en un primer momento el reparto de esa subida era equitativo para empresas y trabajadores, en la nueva oferta son las empresas las que han de hacer un mayor esfuerzo y pagarán 0,4 puntos de ese alza, mientras que los trabajadores tendrán que abonar las dos décimas restantes, según se especifica en el texto.

Desde el Ministerio sostienen que se han incorporado «pequeñas modificaciones» respecto a la propuesta inicial del otro día siguiendo las aportaciones que habían realizado a lo largo de esta semana los agentes sociales.

La idea de Escrivá es que esta subida de 0,6 puntos sea temporal y de carácter finalista, es decir, que se aplique a partir de 2023 durante un periodo de diez años y vaya directamente a engordar la conocida como 'hucha' de las pensiones para pagar las prestaciones de la generación del 'baby boom'. De hecho, el Gobierno se compromete a «adaptar la normativa sobre el Fondo de Reserva para garantizar que la utilización de esta cuota finalista y de los rendimientos que genera se destine exclusivamente a atender las desviaciones en el nivel de gasto», según se recoge expresamente en el documento.

Más medidas

Los sindicatos reiteraron su «valoración positiva» por el «giro de la posición del Gobierno», ya que Escrivá ha aparcado su idea inicial de que el nuevo mecanismo supusiera un recorte en la pensión de los 'baby boomer' o un retraso en su edad de retiro y se ha centrado en una mejora de ingresos. No obstante, aún no han dado su apoyo ya que consideran que la propuesta debe ser «mejorada en términos de suficiencia, allegando más ingresos, distribución de la cotización adicional entre empresa y trabajadores y no predeterminando las negociaciones futuras en el seno del diálogo social».

Y es que la subida de las cotizaciones es solo uno de los dos instrumentos para hacer frente a la oleada de jubilaciones del 'baby boom'. El segundo componente deja abierta la puerta a incrementar el tipo de cotización a partir de 2033 en caso de que se desvíe la previsión de gasto para 2050 e incluso a introducir otra serie de «fórmulas alternativas» para aumentar los ingresos y que podrían extenderse hasta 2060. El conjunto de medidas que se pacten «no podrán suponer más del 0,8 del PIB en 2050, de acuerdo con una senda que refleje el impacto creciente que habría tenido la aplicación del factor de sostenibilidad que ahora se deroga», según precisa el documento.

De igual manera, se fija un límite para extraer el dinero del Fondo de Reserva de la Seguridad Social: solo podrá sacarse cada año el equivalente al 0,2 por 100 del PIB.

Por el contrario, si el nivel de gasto no supera la previsión que haga para 2050 la Comisión Europa en su informe de 2024, no se aplicará ninguna medida y el Gobierno valorará con los agentes sociales si el dinero recaudado, que superará de largo los 22.000 millones, podría destinarse a reducir las cotizaciones sociales o mejorar la cuantía de las pensiones. Algo que, no obstante, parece difícil.

El nuevo diseño del MEI debe cerrarse antes del próximo lunes 15, por lo que el acuerdo está complicado. La patronal mostró una vez más su rechazo a esta propuesta y denunció que «subir cotizaciones e impuestos se ha convertido en un clásico para el Gobierno». «Esto tiene efectos en el empleo y asfixia aún más a autónomos y empresas», advirtió el presidente de ATA, Lorenzo Amor.

Nuevo crédito de más de 5.000 millones

A la espera de que la primera fase de la reforma de las pensiones comience a aplicarse en 2022 -en caso de que el Congreso así lo valide-, el Gobierno ha vuelto a salir al rescate del sistema público de pensiones. Así, el Consejo de Ministros aprobó este lunes un Real Decreto-ley por el que se concede un crédito extraordinario de 5.012 millones de euros a la Seguridad Social para equilibrar en sus cuentas los gastos derivados del coronavirus.

El Ejecutivo recordó en un comunicado que desde marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia, se han tomado acciones extraordinarias para proteger las rentas «que han tenido impacto sobre los ingresos y los gastos del sistema».