Dos jubilados paseando frente a una playa. / r. c.

¿Compensa el nuevo cheque de Escrivá por retrasar la jubilación?

Puede suponer hasta un tercio menos que el actual incentivo; así por ejemplo, una pensión de 1.428 euros recibiría 7.500 euros por un año de demora, pero si se opta por el plus del 4% podría obtener 17.000 euros

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOS Madrid

La reforma de las pensiones de José Luis Escrivá ha supuesto un quebradero de cabeza para aquellos que sopesan jubilarse antes de la edad legal, que son aproximadamente un 40% de los nuevos pensionistas. ¿A qué edad podré retirarme ahora? ¿Qué requisitos se exigen? ¿Perderé pensión? Son las dudas que asaltan a decenas de miles de trabajadores y, por eso, han copado durante semanas las portadas de muchos periódicos.

Sin embargo, se le ha dado mucho menos eco a otra de las medidas que se recogen en este primer paquete y que también va dirigida a retrasar la edad efectiva de jubilación: los premios por retirarse más tarde. Es decir, que el debate ha girado en torno a las penalizaciones y no a las gratificaciones.

En realidad, estos incentivos por la demora de la jubilación ya existen desde hace varias décadas y lo que se ha hecho ahora es modificarlos para hacerlos más atractivos e inducir así a un cambio en el comportamiento. Pero, ¿realmente suponen una mejora?

La gran novedad que trae el nuevo esquema de incentivos es que ofrece la posibilidad a los nuevos jubilados de cobrar un cheque de hasta 12.060 euros en el momento del retiro por cada año de retraso, en vez de un porcentaje adicional del 4% sobre su pensión. E incluso les da la opción de combinar ambas fórmulas. Sin embargo, esta cantidad a tanto alzada puede suponer una reducción muy significativa de la pensión que cobrarían si eligen un 4% de por vida. Es más, el recorte por cobrar este cheque puede ser de hasta de una tercera parte, dependiendo de los años cotizados y de la pensión que se cobre, así como de los años que se viva.

«Contiene una astucia que lo hace muy conductual: el ser humano descuenta fuertemente las sumas de dinero a percibir en un futuro contingente frente a las sumas de dinero a percibir al instante», explica José Antonio Herce, socio fundador de la consultora LoRIS, quien precisa que «este sesgo del descuento hace que, en general, prefiramos una cantidad menor hoy que una cantidad mayor en el futuro». Por algo el refranero español dice 'más vale pájaro en mano que ciento volando'.

Además, con la nueva ley se ha mejorado el complemento extra que se puede generar de por vida. Así, en la actualidad, la jubilación demorada tiene diferentes incentivos en función de los años de carrera profesional y se añaden a la pensión, incluso aunque sea la máxima. Más concretamente, para trabajadores con menos de 25 años cotizados, cada año de prolongación de la carrera supone un 2% más de base reguladora para el cálculo de la prestación. Para trabajadores de entre 25 y 37 años trabajados, el porcentaje aumenta al 2,75% extra de base reguladora por año. Y este complemento se eleva al 4% por cada año que se retrase la jubilación para los trabajadores con más de 37 años cotizados.

En cambio, cuando entre en vigor la nueva ley el incentivo será siempre el 4% extra por año para todos los jubilados, independientemente de los años cotizados. Es más, para aquellos que tengan carreras más cortas, de menos de 37 años, este premio de por vida puede elevarse ahora al 6%, ya que por cada año cotizado se genera un 2% de base reguladora, algo que antes no se sumaba.

La cantidad a tanto alzada, sin embargo, sí es diferente en base a la carrera de cotización. Así, para quienes hayan cotizado menos de 44 años y medio, recibirán un cheque de entre 4.786 y 10.963 euros, dependiendo de la pensión que genere. Para quienes superen los 44,5 años, el ingreso se eleva a una horquilla entre los 5.264 euros y los 12.060. La cantidad se duplica si se retiran dos años más tarde, o se triplica si lo retrasan tres años.

Pero, aunque suene muy goloso recibir de golpe 36.000 euros si uno se jubila a los 68 años en lugar de a los 65, la pérdida para el beneficiario a lo largo de su vida es significativa. Así, por ejemplo, para una pensión media de 1.428 euros mensuales (20.000 euros al año), el cheque que le correspondería por jubilarse a los 66 años en lugar de a los 65 sería de 7.482 euros, mientras que si se decantaran por el 4% adicional a su pensión ingresaría más del doble: 16.759 euros, según las estimaciones realizadas por CC OO en base a la esperanza de vida a partir de los 65 años (más de 20 años, según el INE).

Cotizaciones bonificadas

Mayor sería la pérdida que sufrirían los jubilados con pensiones más elevadas si eligieran el cheque en lugar del incentivo del 4%. A un trabajador que alargara un año su retiro y tuviera una prestación de 2.500 euros al mes le ingresarían de golpe 10.503 euros en el momento en el que se jubilara. Sin embargo, si escoge el 4%, esta cantidad ascendería a 29.329, es decir, se triplicaría. Le supondría un complemento a su pensión de unos 105 euros al mes durante toda su vida.

«Nuestra recomendación es no cobrar a tanto alzado la prestación, aunque en determinadas situaciones, como que haya problemas de salud, puede ser interesante», señala Enrique Martín, adjunto a la Secretaría de Políticas Públicas y Protección Social de CC OO.

Pero además de estos incentivos, Escrivá ha introducido otro cambio: con la entrada en vigor de la nueva ley, las empresas y los trabajadores quedarán exentos de cotizar a la Seguridad Social por contingencias comunes, salvo por incapacidad temporal, una vez hayan alcanzado la edad mínima de acceso a la pensión de jubilación, lo que supondrá un importante ahorro para ambos.

España, el país de Europa que menos bonifica el retiro

«España es un país que bonifica muy poco la demora de la jubilación», repetía en muchas comparecencias el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, anticipando lo que ya ha hecho: un nuevo diseño de los incentivos para mejorarlos y hacerlos más atractivos. Y es que, según un estudio elaborado desde su departamento, el incentivo medio que reciben los jubilados por cada año de retraso se sitúa en el 3,2%. Este incremento medio resulta del aumento del 2% anual como mínimo y un máximo del 4% por cada año de más trabajando. Se trata del incentivo más bajo de los países del entorno y contrasta con los aumentos de pensión que se registran, por ejemplo, en Portugal, donde ofrecen hasta el 12% por año (aunque de media reciben un 4%); Reino Unido, con un alza del 10,2% en todos los casos en que se retrase un año; en Alemania, con un 6%; o el 5% de Francia. Quizá por eso son muy pocos quienes deciden retrasar su jubilación: menos del 5%.