José Luis Escrivá, ministro de Seguridad Social. / europa press

2027, el año en el que los grandes ajustes serán una realidad

El acuerdo firmado esta semana ha obviado cuestiones clave como el factor de equidad o la subida de cotizaciones para sostener el sistema

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó la primera gran reforma de las pensiones, en plena crisis financiera, y elevó la edad legal de jubilación a los 67 años, muchos ciudadanos acudían incrédulos a esta gran novedad en su vida laboral. La letra pequeña de aquella ley apuntaba que ese momento llegaría en el año 2027. Quedaba lejos... Por entonces, porque apenas restan ahora seis años para que los españoles se retiren dos años más tarde de lo que lo hacían hace una década, a los 65.

Ese 2027 está llamado a convertirse en el año de los ajustes, o recortes, o modificaciones del sistema de pensiones. No solo por la implantación definitiva de la nueva edad, sino porque para esa fecha está previsto que comience a funcionar el nuevo factor de equidad. La polémica que ensombreció la rúbrica del Pacto de la Pensiones el pasado juevesen el Palacio de la Moncloa, entre Ejecutivo, empresarios y sindicatos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se refirió en el acto a esta coyuntura al recordar que entre los objetivos de este pacto se encuentra el de «asegurar la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones ante el gran desafío del 'baby boom' de la próxima década». «Hablamos de ver de qué manera se pueden garantizar las pensiones dignas y sostenibles, que entrará en vigor a partir de 2027 para evitar que recaiga en los jóvenes», afirmó.

Otra vez el año 2027 en el radar. Para entonces ya debería estar más que tramitada la ley que regirá el nuevo ajuste de equidad. El diálogo social se ha dado hasta el próximo 15 de noviembre para definir en qué consistirá este mecanismo por el que se ajustaría el importe de la primera pensión de los futuros jubilados para garantizar la sostenibilidad del sistema.

La de este factor es una más de las cuestiones que la negociación del pacto de las pensiones ha dejado al margen del primer acuerdo (revalorización con el IPC, nuevo sistema de jubilación anticipada y estímulos a la prolongación de la vida laboral).

Toda la vida laboral

Tampoco se han abordado las cuestiones más espinosas, aunque sí se ha hecho referencia de algunas, como en el caso del nuevo sistema de cotizaciones de los autónomos. La idea es que quienes trabajan por cuenta propia coticen en función de sus ingresos. Pero poco más se sabe.

Los miembros del diálogo social también tendrán que abordar una cuestión socialmente espinosa como la de la ampliación de los años trabajados que cuentan para el cálculo de la pensión.

Entre las diferentes propuestas se encuentra la posibilidad de tener en cuenta toda la vida laboral (y no solo los 24 años, como hasta ahora, ampliables a los 25 años a partir de 2022), o elegir los periodos más beneficiosos, dependiendo de cada carrera de cotización. Será en el siguiente pacto cuando estas cuestiones sean abordadas.