Karam el Shenawy

Prueba

Ssangyong Korando G15T 163 CV: sin complejos

La gama parte de los 17.500 € con descuentos y está disponible además con versiones GLP

KARAM EL SHENAWY Madrid

Desde hace tiempo las marcas coreanas han dicho «estamos aquí» para rivalizar de tú a tú con las europeas. Uno de sus principales movimientos estratégicos ha sido, precisamente, el de trasladar sus desarrollos o test al suelo europeo para así estar a la altura del exigente cliente europeo. Ssangyong es uno de esas marcas que lo refleja y lo confirma con la cuarta generación del Korando que protagoniza esta prueba.

Fotogalería: Ssangyong Korando G15T 163 CV

Galería. Fotogalería: Ssangyong Korando G15T 163 CV

Desconocido por muchos, esta entrega se encargará de ponerle en el panorama SUV a base de diseño, calidad un comportamiento muy equilibrado y, sobre todo, un precio de partida de lo más atractivo. Porque pocos son los todocaminos actuales que pueden presumir de tener un tarifa de arranque de 17.500 € si aplicamos todos los descuentos.

Ficha técnica Ssangyong Korando G15T 163 CV

Ficha técnica Ssangyong Korando G15T 163 CV
  • Motor: Gasolina, 4 cilindros, turbo de 163 CV

  • Consumo: 7,6 l/100 km

  • Largo/ancho/alto: 4.450/1.870/1.620 mm

  • Maletero: 511 litros

  • Precio: Desde 17.500 euros (con descuentos)

Comenzando por lo que se ve, este Korando presenta unas dimensiones propias de un SUV-C con 4,45 metros de largo, 1.87 de ancho y 1,63 metros de alto, es decir, que aumenta en 4 cm las dos primeras cotas y reduce su altura en el mismo número de centímetros. A ello se suma una silueta más estilizada y de corte familiar a la que nos tenía acostumbrados. A destacar un frontal atractivo así como una línea lateral que se enfatiza gracias a un techo de tipo flotante o un pilar C grueso y ancho. La zaga, por su parte, es quizá la zona más robusta gracias a los grupos ópticos de gran tamaño y a la tira cromada que los conecta. Un diseño conservador en algunos aspectos que ha sido tomado en consideración para no alarmar en exceso a ese cliente europeo.

Interior de calidad

La calidad de construcción es elevadísima / K.S.

Siguiendo con esa sobriedad llegamos al habitáculo. No obstante en este se añade una variable que antes apenas estaba presente en la marca: la calidad. El puesto de conducción no solo no tiene nada que envidiar a muchos de sus rivales directos, sino que por construcción, ensamblaje y materiales no está lejos incluso de los modelos de corte más Premium.

Sus líneas horizontales se resaltan con el empleo de dos pantallas digitales, una central de 8,0 pulgadas que viene de serie en toda la gama y el cuadro de instrumentos de 10,25 pulgadas con visualización en 3D y configurable que está disponible en los niveles más altos. Ambas resultan sencillas de manejar pero nos hubiera gustado que la central incorporase, aunque sea en opción, el navegador. La única manera de poder tener este elemento es tener un smartphone y conectarlo (mediante cable) al coche. Sabemos que los tiempos cambian pero todavía hay muchos usuarios que no cuentan con un smartphone o que su tarifa de datos está limitada.

El cuadro de instrumentos digital es de serie en los acabados más altos / K.S.

La sensación general es la de que es un coche cómodo y espacioso. Los asientos delanteros son confortables mientras que los traseros gozan de un hueco tanto para las piernas (de los mejores de la categoría) como para la cabeza amplísimo. La visibilidad general es buena y el almacenaje de nuestros enseres está asegurado con los 551 litros de maletero (hasta el techo) que pueden ampliarse hasta los 1.248 si abatimos los respaldos traseros.

Las plazas traseras gozan de un amplísimo espacio / K.S.

Si nos ceñimos al equipamiento los Korando vienen bien dotados desde inicio, destacando sobre todo la amplísima dotación de seguridad que ofrecen desde el nivel más básico que se aglutina bajo el denominado SASS: asistente de frenada de emergencia autónomo, la alerta activa de salida de carril, el reconocimiento de señales de tráfico, la alerta de avance vehículo delantero, la advertencia de fatiga y la alerta de distancia de seguridad. Solo el acabado más alto puede sumar los faros LED.

Potente pero tranquilo

De las cinco opciones mecánicas que contempla la gama y entre las que existen dos alternativas alimentadas por GLP (con etiqueta ECO), nosotros hemos optado por el gasolina más potente. El G15 T con motor 1.5 Turbo de cuatro cilindros que desarrolla 163 CV y un par máximo de 280 Nm. Por sus cifras esperaríamos un motor rápido y contundente, pero en la práctica nos encontramos con casi su opuesto.

K.S.

Este G15T es más progresivo y siempre que circulemos por debajo de las 2.000 vueltas, notaremos cierto grado de pereza. De hecho por cómo empuja a partir de las 3.000 rpm, da la sensación incluso de ser un motor atmosférico. La caja de cambios asociada es la manual de seis relaciones de tacto suave y preciso pero con unos desarrollos tirando a largos que tampoco ayudan a tener esa contundencia en la respuesta.

Además, el selector de modos que monta con un dial en el túnel central que permite pasar del programa Normal al Sport no sirve más que para cambiar el diseño del cuadro digital y para endurecer ligeramente la dirección. No hay incidencia alguna en la respuesta mecánica. Tal es así que Ssangyong no nos facilita el dato oficial del paso de 0 a 100 km/h mientras que la punta de velocidad se queda en unos exiguos 191 km/h.

K.S.

Si nos ceñimos en el consumo, la medición media oficial es de 7,6 l/100 km, siendo bastante difícil de conseguir. En autovía y autopista sí podremos movernos en torno a los 7 litros, pero a poco que la orografía cambie en exceso o que incluyamos escenarios de montaña y/o urbanos, veremos el consumo ponderado no baja de los 8,6 e incluso alcanza los 9 litros con facilidad. Todo ello haciendo una medición 'manual' pues el ordenador de a bordo, pese a su modernidad, no cuenta con un menú de gasto medio sino solo de consumo instantáneo.

¿Cuál es entonces la virtud de este Korando?: la calidad de rodadura y el confort de marcha. Gracias a las pruebas realizadas en territorio español (en las instalaciones que la compañía Idiada tiene en Tarragona), la puest a punto de su chasis se ha conseguido mejorar muchísimo. En términos generales hablamos de él como un coche cómodo, con unas suspensiones (independiente delante y multibrazo detrás) que absorben perfectamente las irregularidades del terreno y sujetan con firmeza una carrocería que apenas emite balanceos. La dirección es bastante informativa mientras que los frenos cumplen con nota.

K.S.

Pese a que nuestra unidad estaba asociada a la tracción 4x2, el Korando sigue ofreciendo una altura libre al suelo de 18 cm, que nos permitirá solventar ciertos terrenos, así como un control de descensos. Las versiones 4x4 suman el modo de conducción Winter que mejora la tracción en superficies resbaladizas.

En resumidas cuentas

Quien no quiera ver el salto cualitativo experimentado no solo por el Korando en particular, sino por Ssangyong en general es porque prefiere vivir en un mundo alternativo. Pero la realidad es otra y las marcas coreanas como esta han sabido ser pacientes, estudiar el mercado y conocer los gustos del cliente europeo para brindarles modelos tan bien construidos como este Korando.

K.S.

Puede que mecánicamente no sea el más rápido pero si sumamos la variable de la etiqueta ECO sumando el GLP (cuesta 2.250 € más) seguramente se nos olvide de golpe y plumazo lo perezoso que resulta para circular. Defecto que también palia con un chasis confortable y, sobre todo, con un habitáculo amplísimo o un nivel de equipamiento y seguridad perfecto.

Nuestra valoración

7,5

Destacable

Habitabilidad interna

Calidad interior

Precio de partida

Mejorable

Respuesta del motor

Consumo algo elevado

Selector de modos invariable

Fuente: Autocasión.com

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