Rolloe, la rueda que limpia el rastro de contaminación de tu bicicleta

El concepto, ideado por una estudiante de la Universidad South Bank University, está pensado para ser instalado en las flotas de bicicletas de las ciudades para recompensar a los consumidores en función de la distancia recorrida

S. M. Madrid

Llega la rueda de bicicleta que utiliza el movimiento para purificar el aire de forma activa mediante filtros lavables. Nos referimos a las ruedas Rolloe, que operan en carreteras muy contaminadas y no requieren energía para funcionar. Pero esta rueda no solo limpia el rastro de contaminación que emite una bicicleta, que en una convencional es tan solo de unos 21 gramos de carbono por kilómetro correspondientes la fabricación de la bicicleta y las calorías que quema un ciclista al pedalear ese kilómetro, sino que también es capaz de eliminar el resto de dióxido de carbono que la rodea simplemente con girar, actuando así contra las partículas contaminantes que se encuentren en suspensión, así como con los gases que desprenden el resto de vehículos.

El concepto, ideado por Kristen Tappin, una estudiante de la Universidad South Bank University, está pensado para ser instalado en las flotas de bicicletas de las ciudades, como Santander y Mobike por ejemplo, para recompensar a los consumidores en función de la distancia recorrida. Resalta su escaso mantenimiento y el poco tiempo de cambio, cuya hora se puede medir convenientemente la distancia que se ha recorrido con la bicicleta para calcular cuánto le queda de vida útil al filtro.

En concreto, c uenta con un sistema realmente sencillo compuesto por una especie de turbina que se ancla a la rueda delantera de la bicicleta y que absorbe el aire a su alrededor. A través de una hélice se consigue introducir ese aire dentro del sistema según vaya girando la rueda y este aire a su vez irá pasando por los diferentes filtros instalados dentro del invento.

Un total de tres filtros formados por una esponja lavable y biodegradable que atrapa las partículas en suspensión más grandes, también por un filtro HEPA lavable que ayuda a eliminar el polen y las partículas PM 2.5 provenientes de los tubos de escape de los coches, así como del desgaste de los frenos y los neumáticos y por último un filtro de carbón activo que se encarga de atrapar las moléculas gaseosas.