Se podrían perder 100.000 empleos por el alza del impuesto de matriculación

La ministra Maroto habla de «compensar» el alza, pero sin comprometerse con la solución de elevar un 20% los umbrales que propone el sector

A. NOGUEROL El Barco de Ávila

El empleo en las fábricas de automoción españolas corre peligro si el Gobierno no actúa ante el fin de la prórroga fiscal por las nuevas pruebas de emisiones WLTP.

Este martes el director general de Seat, Mikel Palomera, recordaba que a partir de enero el 50% de los automóviles a la venta pasarán a pagar el impuesto de matriculación, lo que les encarecerá (un 4,75%), al arrojar unos valores más altos de CO2, y reducirá su demanda. Según Palomera, el Gobierno no contempla por el momento modificar los tramos, al contrario que otros países de la UE.

Ayer representantes del sector de automoción han reclamado al Gobierno central que modifique su planteamiento sobre el Impuesto de Matriculación, ante la entrada en vigor de la normativa de emisiones WLTP, porque puede ser «un mazazo» y llevar a una caída de la demanda que han cifrado en 100.000 unidades, con el consiguiente «impacto en la economía y el empleo».

Esta reflexiones se ha realizado en la VI jornada profesional Deia Automobile sector Bilbao Bizkaia, en la que han participado el presidente de BMW Group Ibérica, Manuel Terroba, la vicepresidenta ejecutiva de la Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (Faconauto), Marta Blázquez, el director general de Kia Motors Iberia, Eduardo Divar, y el director general de Skoda, Fidel Jiménez de Parga, entre otros.

El director general de Skoda, Fidel Jiménez de Parga, ha advertido de que, si no se modifican los planes del Gobierno, ello puede llevar a una caída de la demanda que ha cifrado en 100.000 unidades en 2021 y ha advertido del impacto que puede tener en el empleo.

En la misma línea, el consejero delegado de Fiat Chrysler Automobiles, Alberto de Aza, ha insistido en que, dada la dificultad existente, si se añaden «tensiones en los precios debido a la presión fiscal», se complica la situación y la previsiones.

Alberto de Aza ha explicado que una subida impositiva, derivada de la aplicación de la WLTP, puede ser «un golpe muy fuerte», que se va a traducir en «una caída de la demanda» y que tendrá «sin ninguna duda, un impacto en el empleo y, al final, en la economía».

Desde Faconauto Marta Blázquez ha afirmado que, si el Gobierno no modifica su posición en relación al impuesto de matriculación, va a ser «un mazazo para el mercado y el sector» y espera que se evite un impacto «muy fuerte en la rentabilidad y el empleo».

A su juicio, sería un «desatino, un error y poner palos en las ruedas» que no se modificara esta posición y también que no continuaran los planes Renove y Move.

El presidente de BMW Group, Manuel Terroba, ha asegurado que «lo último que se puede hacer es generar más incertidumbre en el sector« y, tras defender la necesidad de un marco global de fiscalidad, ha criticado que se «penalice al consumidor mediante el pago de impuestos», cuando el coche y el nivel de emisiones «es el mismo».

En relación al vehículo eléctrico, ha señalado que las marcas han «hecho los deberes» con inversiones en tecnología y en distintas gamas entre vehículos híbridos y eléctricos, pero es un mercado que «no tiene todavía esa demanda». «Oferta la tenemos todo el sector», ha añadido.

Por último, el director general de Kia Motors Iberia, Eduardo Divar, se ha mostrado muy pesimista sobre un cambio de postura en el Gobierno y ve complicado que se puedan aumentar los tramos para que los coches que emiten lo mismo «no paguen más».

También ha defendido la necesidad de que continúen los planes Renove y Move, aunque se ha mostrado muy crítico con la gestión realizada por las administraciones.

El lunes, la ministra Maroto habló de «compensar» el alza, pero sin comprometerse con la solución de elevar un 20% los umbrales que proponía el sector. Ayer, Skoda cifró la caída en ventas en 100.000 coches en 2021.