Vehículo autónomo SpeedE, en una pista de pruebas en 2018

El coronavirus echa el freno al coche autónomo al menos hasta 2035

En 2035, las ventas de coches en la fase más avanzada de autonomía en los tres principales mercados mundiales (UE, China y EE.UU.) no llegarán al 1% del total, según PwC

S. M.

Frenazo para el vehículo autoconducido. La caída de las ventas de vehículos por culpa del coronavirus, unido al incremento de la presión para electrificar el parque móvil, hará que este tipo de vehículos no sea una realidad hasta 2035, cuando hasta ahora se aseguraba que serían una realidad a lo largo de esta década.

En el año 2035, las ventas de coches en la fase más avanzada de autonomía -conocida como L5- en los tres principales mercados mundiales -UE, China y EE.UU.-, no llegarán al 1% del total, en el mejor de los casos, y la de vehículos en fase L4 se situará en torno al 15%, en Europa y China, y en el 2% en EE.UU., según un informe de la consultora PwC.

Según las últimas estimaciones de PwC, se espera que en 2020 las ventas de vehículos en todo el mundo caigan un 13,9% -hasta los 64,6 millones de coches-, respecto a 2019, y la producción se contraiga un 18,9% -hasta los 59,6 millones de unidades-.

Por áreas geográficas, sólo China parece haberse recuperado en el tercer trimestre del año de las pérdidas sufridas en el primero como consecuencia de la pandemia. De hecho, excepto en el gigante asiático, la incertidumbre ha vuelto a los principales mercados en el cuarto trimestre de 2020 como consecuencia de la extensión de la segunda ola y de las medidas puestas en marcha para combatirla.

En Europa, por ejemplo, las previsiones de PwC apuntan a que cerraremos 2020 con una caída de las ventas y de la producción del 28% y del 26,9%, respectivamente. Para 2021, las expectativas en todo el mundo apuntan a una recuperación parcial del mercado con un aumento de las ventas del 10,1% y de la producción del 25,2%.