La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, presentan el proyecto de PGE en el Congreso. / efe

Montero entrega en el Congreso unos Presupuestos históricos en gasto y recaudación

El proyecto de las nuevas cuentas públicas incluyen la reducción de la bonificación del 85% al 40% para las empresas que se dedican al alquiler de viviendas

CLARA ALBA

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha presentado este miércoles en el Congreso de los Diputados el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2022. Es el primer paso para la tramitación parlamentaria de unas cuentas públicas históricas en términos de recaudación y gasto encaminadas a consolidar la recuperación económica con la llegada de los fondos europeos.

Históricas también porque se desarrollarán en un año en el que el Gobierno espera que la economía crezca «en el entorno del 7%». Una visión demasiado optimista para algunos tras las recientes actualizaciones acometidas por el INE y por el FMI, que considera que el PIB español crecerá un 5,7% este año y un 6,4% al siguiente.

Pese a todo, el Gobierno confía en que el rebote económico, junto con la recuperación del empleo y del consumo, permitan que las cifras de recaudación superen los 232.000 millones de euros en 2022, gracias a la mejora de todas las figuras tributarias, especialmente en el IRPF y el IVA, especialmente el primero, para el que se prevé una recaudación de más de 100.000 millones de euros.

«El hecho de que se prevea un incremento de la recaudación sobre el IRPF sin tomar medidas fiscales, lo que pone de manifiesto es que la renta global de nuestro país se está comportando mejor. No significa mayor carga fiscal, sino que las rentas medias y trabajadoras se están beneficiando del crecimiento económico», ha explicado Montero.

Novedades fiscales

El proyecto de Presupuestos también incluye algunas novedades fiscales, aunque habrá que esperar al próximo mes de febrero, cuando el Ejecutivo reciba las recomendaciones de los expertos, para conocer el plan de la nueva reforma fiscal.

Mientras, estos Presupuestos ya adelantan algunas novedades recaudatorias, como los 400 millones 'extra' que se esperan por la imposición del tipo mínimo de Sociedades en el 15%, una de las medidas pactadas con Unidas Podemos para sacar adelante los Presupuestos.

Durante la rueda de prensa, Montero ha detallado que este tipo mínimo se aplicará a las empresas con una facturación superior a los 20 millones de euros, una cifra que aún se está negociando en el marco de las negociaciones de la OCDE sobre esta figura tributaria que ha sufrido una merma muy importante en términos recaudatorios en los últimos años.

En este punto, la ministra ha aclarado que la propuesta de reforma fiscal que llegará en febrero «tiene que ser mucho más ambiciosa» en materia de fiscalidad. «Que el impuesto de Sociedades esté aportando la mitad de lo que aportaba hace unas décadas, es para mirar».

Otro de los 'pactos' de los socios de Gobierno para sacar adelante los Presupuestos ha sido la futura Ley de Vivienda, cuyos detalles se conocerán en los próximos días. Sin embargo, los Presupuestos para 2022 ya incluyen una reducción del 85% al 40% en la bonificación fiscal para las entidades que se dedican al alquiler de vivienda.

Las previsiones también recogen un incremento de la recaudación del impuesto sobre la electricidad de 400 millones. Figura que se rebajó en 2021 para mitigar los efectos de la subida de la luz. De hecho, la ministra ha dejado claro que aunque la previsión de ingresos se ha realizado con la legislación vigente, «se pueden tomar nuevas decisiones fiscales» si se considera necesario en el futuro, pues los Presupuestos cuentan con margen para ello.

Desde Hacienda insisten en que esa holgura presupuestaria llega tanto de la parte de los ingresos como de la de los gastos. Por ejemplo, recuerdan que el capítulo de intereses de la deuda está presupuestado por encima de las necesidades.

Entre las novedades fiscales para el próximo año también destaca el hachazo fiscal a los planes de pensiones individuales, con una rebaja de 2.000 a 1.500 euros en los límites para desgravarse. A cambio, se amplía la cifra en los planes de empresa, de 8.000 a 8.500 millones de euros. Según cálculos de Hacienda, la capacidad recaudatoria de estas medidas apenas superará los 77 millones de euros.

«España está creciendo y creando empleo, una tendencia que se va a intensificar el próximo año y eso se traducirá en un incremento de la recaudación tributaria». «Las previsiones de recaudación son prudentes, porque en 2021 la recaudación mejorará este 2021 un 10,8% con un crecimiento inferior». La subida sería del 13,5% si se tienen en cuenta los ingresos no tributarios.

Jóvenes, pensionistas y funcionarios

De cumplirse las previsiones, el récord de recaudación servirá para ayudar a financiar un gasto histórico que incluye inversiones por 40.238 millones de euros, de las que cerca de 27.633 millones correrán a cuenta de los fondos europeos. En este sentido, la ministra Montero ha detallado que «ya se ha autorizado en torno a un 40% de los fondos» presupuestados para este 2021, aunque no se sabe si esa transferencia está ya aejecutada en todos los casos.

Dentro de la partida de gasto, el apartado social marca un máximo histórico (248.391 millones de euros, incluyendo los fondos europeos), con buena parte de ese pastel destinado a las pensiones (171.165 millones) y, sobre todo, a los jóvenes, epicentro de las nuevas cuentas públicas con medidas como el bono cultural de 400 euros para quienes cumplan 18 años o el bono para el alquiler de 250 euros.

En total, se destinarán 12.550 millones de euros en partidas presupuestarias para la juventud, un 84,8% más. Los Presupuestos incorporan incrementos para las pensiones contributivas y para las pensiones mínimas y no contributivas, que beneficiarán a un total de 10 millones de pensionistas. Para las primeras, se espera una subida por encima del 2%, tras la revalorización con el IPC, mientras que las mínimas y no contributivas se alzarán un 3%, de acuerdo con el proyecto de Presupuestos.

Por su parte, la partida de desempleo cuenta con una asignación de 22.457 millones de euros, un 10,2% menos, ante «la mejora del empleo y la reducción del paro», según ha explicado la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero. Esto supone el 4,89% del gasto total.

De su lado, los gastos de personal suman 19.229 millones de euros, el 4,2% del gasto, en el que se incluye la subida del 2% del salario de los funcionarios planteado por el Gobierno para 2022.

Déficit y deuda

Con esta previsión de gasto, el control del déficit también será clave para ir ajustando las cifras actuales al 3% que Bruselas volverá a exigir cuando expire la suspensión de las reglas fiscales que mantendrá en 2022 para ayudar a la recuperación. De hecho, el FMI estima que la cifra se mantendrá por encima del 4% al menos hasta 2026. «Nuestro compromiso con la estabilidad presupuestaria permitirán también reducir el déficit a la mitad en solo dos años y la deuda pública caerá en cuatro puntos en solo un año», ha destacado Montero durante la presentación.

La gestión de la deuda pública también será clave para gestionar los Presupuestos. Así, en su apartado de pasivos financieros, el Libro Amarillo que se ha presentado hoy en el Congreso prevé una bajada cercana al 28% hasta los 68.138 millones de euros. Algo que, junto al crecimiento económico esperado, provocaría que la deuda sobre PIB recortase del 119,5% esperado para este año al 115,1% el próximo. Las estimaciones apuntan a que los intereses que el Estado tendrá que pagar por esa deuda también se reducirán ligeramente, un 4,7%, hasta los 31.175 millones de euros.

Montero también ha anticipado que el Gobierno está preparando un nuevo mecanismo de pago a proveedores destinado a unas 1.670 entidades locales en las que se ha detectado que, de forma sistemática, acumulan retrasos en sus pagos superiores a los 60 días. A cambio, esos entes tendrán que realizar un plan de ajuste para garantizar la devolución.