Miguel Sebastián arremete contra la política económica del Gobierno

19/02/2020

El exministro Miguel Sebastián cuestiona al actual Ejecutivo por la ausencia de medidas para impulsar la transformación digital, «fundamental para mejorar la productividad de la economía española». El también economista cree que el Gobierno «debe tirar la toalla» con el Presupuesto General del Estado de 2020

España sigue beneficiándose de los «vientos de cola» que la ayudaron a superar la crisis, pero la «ausencia de medidas para aumentar la productividad» de la economía nacional «frena la capacidad de crecimiento» a la que realmente debería aspirar el país. Así de crítico se mostró ayer el exministro de Industria, Turismo y Comercio Miguel Sebastián en un foro económico organizado por Cajamar en Las Palmas de Gran Canaria el que también participó el economista José María O´Kean.

Sebastián destacó como los grandes lastres que arrastra España «el volumen de deuda pública y privada, y las altas tasas de desempleo». A estos obstáculos estructurales se suma una «baja productividad» que hay que cambiar «en todas las regiones y sectores». Pero Sebastián se mostró pesimista con la capacidad del gobierno actual de liderarlo esta transformación del modelo.

A su juicio el Ejecutivo que forman PSOE y Podemos «ha tirado la toalla», «con unas previsiones de crecimiento muy bajas para el conjunto de los próximos cuatro años», cuando «deberían estar como mínimo en el 2%».

El «gran problema», consideró, es que España «no está aprovechando la revolución tecnológica para mejorar la productividad», que a la postre «es el motor del crecimiento a largo plazo». A su juicio, «es falso que las nuevas tecnologías destruyan empleo», porque «el avance tecnológico hace crecer más las economías».

Sebastián también vinculó la evolución de la economía española a su «apuesta por actividades que incidan en el respeto al medio ambiente y a la sostenibilidad». «Estamos obligados a dar respuesta a la demanda de los consumidores, porque estos, advirtió, cada vez se decantan más por comprar productos y servicios a empresas que han invertido en «reducir la huella de carbono».

Presupuestos. En el corto plazo, el exministro socialista Miguel Sebastián consideró que el Gobierno de coalición del PSOE y Podemos debería renunciar a su intención de sacar adelante el Presupuesto General del Estado (PGE) de 2020 y ponerse manos a la obra para cerrar el de 2021.

Sebastián advirtió de que en 2020 «hay poco que hacer porque ya no hay margen para cambiar el IRPF, y para subir el impuesto de sociedades», tal y como plantea el Ejecutivo. Además, se mostró convencido de que el cobro de la tasa Google previsto «se retrasará hasta el año que viene». En este escenario, explicó, hay un margen de maniobra muy escaso como para hacer un presupuesto en el año 2020 con mucho gasto y cumplir unos objetivos que son muy ambiciosos» como es llegar al 1,8% de crecimiento de la economía. De ahí que el economista defendiera centrarse en un PGE de 2021 que «resolvería a más largo plazo al problema presupuestario».

La opinión al respecto de José María O’Kean fue muy diferente: consideró que los Presupuestos Generales del Estado de 2020 son la «clave» de este Gobierno central porque «a lo mejor, con los catalanes, no» consigue sacar adelante más cuentas en los próximos años. O´Kean pronosticó que el Gobierno «va a meter toda la batida de impuestos que dicen que van a subir» aunque no saben lo que van a recaudar, pero tampoco se van a ir a un gasto excesivo», de tal forma que en función de lo que se vaya recaudando con esos impuestos, encauzará la política de gasto.

«Es un gobierno de izquierdas que quiere que el gasto de España suba 60.000 ó 70.000 millones, y esa es la cantidad que tiene que recaudar, aunque no sabemos cómo», criticó O´Kean. Lo que marcará la capacidad de gasto público de España, destacó, será el marcador del déficit con el que se cerró 2019, aún por desvelar. En cualquier caso, en Europa «se respira un espíritu de cierta flexibilidad, habida cuenta, de que Francia, por ejemplo, ha superado el 3% de déficit», matizó. «El crecimiento en España se estabilizará en varios años al 1,5%, una tasa con la que no se genera empleo, por lo que el paro va a subir», vaticinó.