La Reserva Federal en Washington. / Reuters

La Reserva Federal comenzará a reducir las compras masivas de deuda en EE UU

El presidente de la Fed asegura que esto no significa una subida de tipos de interés desde sus actuales niveles de 0%-0,25%

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) comenzará a reducir sus compras de deuda este año dado el actual contexto de recuperación económica y un mercado laboral que se fortalece. La mayoría de las quinielas de los analistas apuntaban al fin de las compras de activos, actualmente fijadas en 120.000 millones de dólares mensuales, y el presidente de la Fed, Jerome Powell, les dio la razón en su discurso inaugural en el encuentro de banqueros centrales en Jackson Hole.

Y aunque Powell no dio detalles ni fechas concretas sobre cuándo comenzará la retirada de estas compras masivas de bonos, quiso dejar claro que la Fed no aumentará todavía las tasas de interés de referencia desde sus actuales niveles de 0%-0,25% y no reaccionará a las presiones inflacionarias que considera «temporales».

Aún así, reconoció que el repunte de la inflación ha superado lo esperado y supone a los niveles actuales un factor de preocupación. Pero al considerarlo algo transitorio, se mostró a favor de empezar a reducir las compras de activos del banco central siempre que la recuperación de la economía siga el curso previsto. «En la reciente reunión del FOMC en julio, yo opinaba, al igual que la mayoría de los participantes, que si la economía evolucionaba ampliamente como se anticipó, podría ser apropiado comenzar a reducir el ritmo de compra de activos este año», señaló Powell durante su intervención.

Recuperación económica

Y es que la economía estadounidense va viento en popa. Este mismo jueves se publicó el dato del PIB del segundo trimestre, con un crecimiento del 6,6% respecto al mismo periodo del año pasado, recuperando así los niveles prepandemia. Además, este mes se ha conocido que la creación de empleo está siendo fuerte durante el verano. Aún así, también se ha producido una mayor propagación de la variante Delta, por lo que el banquero central estadounidense cree necesario evaluar cuidadosamente los datos entrantes y los riesgos para la evolución de la economía.

Pese a todos estos factores, Powell defendió que incluso después de que finalicen las compras de activos de la Fed, las elevadas posiciones del banco central de valores a más largo plazo continuarán respaldando unas condiciones financieras acomodaticias. Por ello, subrayó que el momento y el ritmo de la próxima reducción en las compras de activos de la Reserva Federal «no tendrán la intención de transmitir una señal directa con respecto al momento del despegue de las tasas de interés».

En este sentido, recordó que el banco central pretende mantener el rango objetivo para los tipos de interés en su nivel actual hasta que la economía alcance condiciones consistentes con el máximo empleo y la inflación haya alcanzado el 2% y esté en camino de superar moderadamente dicho umbral durante algún tiempo. «Tenemos mucho camino por recorrer para alcanzar el máximo empleo, y el tiempo dirá si hemos alcanzado una inflación del 2% de manera sostenible», afirmó Powell.

Buenas expectativas

Los analistas tenían bastante claro que tras conocer los datos de PIB y empleo, el presidente de la Fed decepcionaría con sus palabras. Preveían –como bien ha ocurrido– que en su mensaje destacaría la salida de la crisis después del gran desplome económico por el coronavirus, pero que seguiría alertando de que aún existen indicadores que llaman a la prudencia, sobre todo por las nuevas variantes de la pandemia.

La inflación actual en Estados Unidos se mantienen en el 5,4%, en máximos desde 2008, lo que representa un «motivo de preocupación». Pero Powell destacó que las expectativas de inflación a más largo plazo se han movido mucho menos que la inflación real o las expectativas a corto plazo, lo que, en su opinión, sugiere que los hogares, las empresas y los participantes del mercado también creen que es probable que las lecturas actuales de inflación alta sean transitorias.

De este modo, el banquero explicó que las presiones inflacionistas por ahora se han concentrado en un grupo relativamente reducido de bienes y servicios directamente afectados por la pandemia y la reapertura de la economía que se está produciendo, así como la energía, por lo que sus efectos deberían diluirse con el paso del tiempo.