Palacio de la Bolsa de Madrid. / efe

El Ibex-35 anticipa el rally de fin de año con incertidumbres

Los expertos no descartan un recorte que puede dar opción de entrar a precios más baratos con vistas al próximo año

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO

El Ibex-35 ha volado en los últimos días. El selectivo ha pasado de caer hasta los 6.400 puntos a fines de octubre y coquetear con los mínimos de marzo –el peor momento de la crisis– a rozar los 7.800 días después. Esto supone una rentabilidad de más del 20% en once sesiones. Sólo en la última semana, la mejor desde 1998, el índice ha ganado un 13,3%, aupado por el resultado de las elecciones estadounidenses y, sobre todo, por el anuncio de la vacuna de Pfizer, lo que llevó a que los inversores pasaran a un segundo plano sus miedos a la segunda ola de covid-19 y a las nuevas medidas para contener los contagios, pese a que pueden dañar la recuperación económica.

Esta remontada del índice hace pensar que puede haber vivido con semanas de adelanto el tradicional 'rally' de final de año. Así opina Joaquín Robles, analista de XTB: «El rally de Navidad ya lo hemos visto». Mientras que Ignacio Cantos, de Atl Capital, señala que en gran medida ha podido agotar el potencial de que disponía hasta final del ejercicio. En todo caso, Roberto Moro, de Apta Negocios, señala que si volvemos a ver nuevas subidas, éstas no se producirán con tanta verticalidad.

Los analistas no preveían que el Ibex-35 pudiera irse ni por debajo de los 6.000 puntos ni por encima de los 8.000 este año.

Inflexión a corto plazo

A juicio de Robles, la vacuna es un punto de inflexión de medio plazo, no de corto: en las próximas semanas o incluso meses las Bolsas tendrán que cotizar los daños económicos de las nuevas medidas de restricción contra el virus. Las adoptadas en Estados Unidos esta misma semana llevaron a que los índices de renta variable se replegaran ligeramente el jueves.

Por ello Robles no descarta que pueda haber a corto plazo una corrección bursátil, una recogida de beneficios (aunque sin que el Ibex-35 regrese a mínimos, quedando soportado en los 7.000 o 7.200 enteros), que favorezca que en los últimos días del año haya un nuevo tirón alcista si, por ejemplo, se vuelven a tener novedades favorables de la vacuna, como el inicio de su distribución.

Pero las mismas noticias alrededor de la vacuna pueden introducir incertidumbre y volatilidad en los mercados. Para Sara Herrando, de Norbolsa, aunque su anuncio ha acercado la posibilidad del final de la pandemia, hay que contar con que aún hay muchas dudas sobre su durabilidad, la inmunidad que aporta o si es útil para diferentes cepas del virus –la de la gripe, por ejemplo, hay que ponérsela todos los años–.

Miguel Puertas, de Portocolom AV, considera que dadas las limitaciones productivas de la vacuna, así como su complicada logística, la reacción del mercado ha podido ser «un tanto excesiva» y avanza que los altibajos pueden volver si las dificultades retrasan la vacunación de la población. Adam Vettese, de eToro, añade que pese a las innovadoras noticias del ensayo de Pfizer, aún no se ha aprobado y su distribución está plagada de problemas.

El anuncio de la vacuna abre un horizonte, pero no implica una recuperación de la vida normal de manera inmediata. Para eso falta. También para la normalización de la actividad económica. Ése puede ser un freno para las Bolsas. Pero éstas siempre suben antes de que se materialicen las buenas noticias:el Ibex-35 rebotó desde mínimos pocos días después de la declaración del estado de alarma, en pleno confinamiento, mucho antes de la reapertura de la economía.

Pero en el Ibex-35 ahora hay que tener en cuenta que, según Moro, se enfrenta a una resistencia fuerte: la de los 7.900 puntos, con la que chocó en junio. Si la superara, podría tener el camino abierto hasta los 8.400. Si bien Robles no ve probable que logre llegar a los 8.000, Moro deja abierta esa posibilidad y la hace depender de la fortaleza que muestre Wall Street:si es capaz de seguir escalando, tirará de Europa. Las medidas de apoyo fiscal y monetario, a corto plazo, en combinación con la esperanza de medio plazo que da la vacuna, pueden seguir dando soporte a los mercados financieros, confía Mark Dowding, de BlueBay AM.

¿Qué hacer?

La cuestión que subyace es si hay que deshacer posiciones ya, o no. Y el sentir que se desprende del mercado es que, a medio o largo plazo, no parece conveniente replegarse para preservar los beneficios. Y tampoco si se considera, como señala por ejemplo Sara Herrando, que el buen tono de las Bolsas puede seguir:«Puede no haber descanso en las subidas». Con un horizonte de corto plazo, sí podrían recogerse beneficios, sobre todo si se cree que el escenario más probable es el recorte.

Hay otra forma de abordar la situación, como plantea Robles:aprovechar las caídas que pueda haber las próximas semanas para construir cartera con vistas a 2021. En las primeras previsiones que lanzan los analistas y los gestores para el año que viene son moderadamente positivos con la Bolsa, ante la recuperación económica que se prevé y el mantenimiento de los estímulos.

El tono de la Bolsa española dependerá de cuánto dure la gran rotación hacia los valores castigados

Uno de los factores que explica la fulgurante subida de las Bolsas es la entrada de dinero en sectores como el turismo o el bancario, muy presentes en el Ibex-35. Eso explica que el selectivo haya ganado un 20% en once días, frente al avance del 16% en el Eurostoxx 50 y al ascenso del 13% del Dax alemán.

En la medida en que los inversores sigan apostando por el final de la pandemia y primando a los sectores que más alivio sentirán con ello, la plaza madrileña puede seguir comportándose mejor. Pero, a la vista de las preferencias de los analistas, no parece que haya mucha confianza en que vaya a ser así.

Para empezar, persisten los recelos contra la banca: «Sus problemas de fondo, como los tipos bajos y las consecuencias de la crisis en forma de aumento de la mora, siguen presentes», asegura Ignacio Cantos, de Atl Capital.

Sara Herrando, de Norbolsa, señala que si bien sí apostaría por el consumo cíclico, no lo haría por compañías tan volátiles como las aerolíneas; se inclinaría antes por el sector auto. Cantos añade que en el segmento castigado tienen más atractivo valores industriales, como Acerinox, ArcelorMittal, Ence, Gestamp o Cie, que habría que complementar con defensivos como Naturgy. Joaquín Robles, de XTB, también es partidario de incorporar valores cíclicos, incluidos los turísticos, con un modesto peso en la cartera y a precios más baratos que los actuales. Entre los defensivos, hay coincidencia en que energías verdes e infraestructuras son ganadoras.

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