Interior de la Bolsa de Madrid. / efe

La caída de los bancos frena en seco el rebote del Ibex

El selectivo pierde un 1,58% a 8.439 puntos en una sesión marcada también por la presión bajista de las grandes tecnológicas en Wall Street

Clara Alba
CLARA ALBA

El fuerte rebote con el que amanecían las bolsas europeas se frenó en seco al cierre y el Ibex-35, que llegó a subir más de un 1,3% en la apertura, acabó perdiendo un 1,58% hasta los 8.439 puntos. El selectivo ha pasado en apenas unos días de recuperar las ganancias en el acumulado del año rozando los 8.900 puntos a regresar a los números rojos en 2022 y jugándose el 8.400.

Pharmamar lideró la parte baja de la tabla con un desplome del 9%, aunque el sector bancario fue el que más pesó en las caídas, con un brusco giro bajista que dejó la cotización de Banco Santander por debajo de los 2,8 euros tras desplomarse un 6,78%.

Su gráfica fue la que más sufrió entre las entidades financieras cotizadas, coincidiendo con la publicación de un beneficio atribuido de 2.543 millones de euros en el primer trimestre, un 58% más que el año anterior, cuando la entidad se anotó un cargo de 530 millones por costes de reestructuración.

El efecto arrastre fue generalizado, con Banco Sabadell perdiendo un 6,74%, Bankinter más de un 3%, CaixaBank un 2,91% y BBVA un 2,66%. En el lado de las subidas destacaron Meliá (+2,49%) y Ferrovial (+1,85%).

Desplome tecnológico

Los números rojos se aceleraron tras las ventas que también se impusieron en Wall Street, con los inversores en retirada a la espera de la presentación de cuentas de dos gigantes tecnológicos como Microsof y Alphabet al cierre del mercado.

Es precisamente ese sector, el de las grandes tecnológicas, el que más daño hizo el martes al mercado, con fuertes caídas del 3% para el Nasdaq 100, el índice en el que, entre otros valores, cotiza Tesla.

La compañía fundada por Elon Musk se hundió más de un 10% al cierre de los mercados europeos, coincidiendo con el anuncio del hombre más rico del mundo de la compra de Twitter por 44.000 millones de dólares. Los títulos de la red social también caían más de un 3% a media sesión en Nueva York.

Miedo al parón

Con el dinero saliendo de la Bolsa, los mercados de deuda vuelven a actuar de activo refugio. Los operadores compran bonos, presionando a la baja su rentabilidad (que se mueve de manera inversa al precio), en un momento en el que persisten las dudas en torno al frenazo económico en China por las nuevas restricciones para hacer frente a la pandemia.

Como resultado, el interés del 'treasury' (bono estadounidense a 10 años) se sitúa al 2,85%, lejos del 3% que llegó a rozar en los momentos más tensos del lunes, mientras que la rentabilidad del bono alemán también cede al 0,80%, un nivel bastante inferior al 1% que rozó la pasada semana.

Los analistas de Link Securities anticipan que, de cara a las próximas sesiones, los intentos de rebote no llegarán muy lejos, «sobre todo teniendo en cuenta la importante reunión que la semana que viene celebra el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal (Fed), en la que esperamos que el organismo presente claramente su nueva hoja de ruta en materia de política monetaria»,

«Entendemos que este hecho hará que muchos inversores opten por la prudencia, al menos hasta conocer las intenciones de la Fed», insisten.

Mientras, en el mercado de materias primas, el precio del barril de Brent, de referencia en Europa, rebota por encima de los 103 dólares, mientras que el West Texas estadounidense supera de nuevo la barrera de los 100 dólares.