Interior de la Bolsa de Madrid. / afp

El Ibex se estanca en los 8.700 puntos con los datos de empleo

Los inversores extreman la cautela ante las cifras del mercado laboral que se conocerán mañana en EE UU

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

La Bolsa española flojeó en su remontada incial para despedir la sesión prácticamente en tablas (-0,04%) hasta los 8.744 puntos, con Solaria al frente de las subidas con un avance del 2,83%. Por el contrario, en rojo destacaron PharmaMar (-2,42%), Grifols (-2,41%), Colonial (-2,33%), Merlin (-1,42%) y otros grandes valores como Telefónica (-1,24%), Red Eléctrica (-0,92%), Endesa (-0,74%) e Iberdrola (-0,51%).

Los inversores apostaron por ver los toros desde la barrera a la espera de conocer el viernes la principal referencia de la semana, el dato de empleo en EE UU que, en principio, reforzará la decisión de la Fed de acelerar la retirada de estímulos.

En principio, porque el aperitivo de esta referencia, el informe ADP que se publicó el jueves, se ha quedado muy por debajo de las previsiones del mercado. En concreto, las empresas del país frenaron en seco su ritmo de contratación en mayo, en medio de un continuo esfuerzo por conseguir trabajadores y la elevada inflación y tan solo se crearon 128.000 puestos de trabajo frente a los 300.000 esperados.

Con estas cifras sobre la mesa, resulta evidente que los inversores siguen teniendo muy presentes los riesgos que supoe el difícil equilibrio entre crecimiento e inflación para el mercado. Sobre todo tras los últimos datos de los precios en la zona euro, con un nuevo récord del 8,1% que podría obligar al Banco Central Europeo (BCE) a ser mucho más agresivo de lo previsto en un principio, como ya ha sucedido con la Fed estadounidense.

Este escenario de temor al frenazo en el ritmo de crecimiento ha vuelto a agitar los mercados de deuda, donde los inversores repiten estrategia de venta de bonos, presionando los precios a la baja y, por tanto, elevando las rentabilidades Uque se mueven de manera inversa.

En concreto, los intereses de la deuda recuperan niveles de hace semanas, cuanto cotizaban en zona de máximos. Aunque la escalada se toma cierto respiro a primera hora de la jornada, la rentabilidad del bono alemán a diez años sigue disparada en el 1,2%, máximos desde 2014 y lejos del signo negativo que presentaba hace solo unos meses.

«Las elevadas tasas de inflación, hasta ahora calificadas en su mayoría como temporales, se están convirtiendo en un fenómeno estructural», apunta Klaus Kaldemorgen, gestor del DWS. La firma, que acaba de publicar sus pervisiones de mercado, advierte que a este factor contribuirá también «el debilitamiento de la globalización que provocará un descenso de la productividad y un aumento de los costes».

«Las consecuencias macroeconómicas de todos estos acontecimientos son preocupantes. La demanda de los consumidores caerá a causa de la inflación y las empresas sufrirán además caídas de los márgenes y un aumento de los costes de financiación», advierte el experto.

El coste de financiación también se ha elevado para los bonos estadounidenses, especialmente en la deuda a corto plazo, más sensible a las posibles subidas de los tipos de interés.

Desde el departamento de análisis de Link Securities recuerdan que «la dificultad a estas alturas es saber si la Fed será lo suficientemente hábil para lograr un aterrizaje suave de la economía de EEUU y evitar así su entrada en recesión«. »De lo que descuenten los inversores va a depender en gran medida el comportamiento de estas bolsas en los próximos meses», insisten los analistas.

Los inversores también siguen muy pendientes de la evolución de los precios del petróleo, que al cierre de los mercados europeos mostraban una fuerte volatilidad, pasando del rojo al verde después de que la OPEP anunciase que aumentará su producción para compensar la subida de precios y los recortes de exportaciones rusas. El barril de Brent, de referencia en Europa, cotiza en 117 dólares, mientras que el estadounidense West Texas está a punto de ceder los 116,8 dólares.