La vicepresidenta Teresa Ribera interviene en la XII edición de Spain Investors Day. / efe

Ribera reconoce que el alza de la energía dañará la competitividad de la industria

La vicepresidenta tercera defiende en el Spain Investors Day la necesidad de vigilar a «los que ganan mucho dinero» con los altos precios y pide medidas conjuntas en Europa

Clara Alba
CLARA ALBA

La transición energética en Europa conllevará sacrificios, pero es un proceso que no tiene marcha atrás. Es el mensaje que la vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha transmitido este miércoles ante los inversores y empresarios reunidos en el Spain Investors Day que estos días se celebra en Madrid.

Durante su intervención en el evento –en el que el Gobierno se ha volcado con la intención de impulsar la imagen de España –, Ribera defendió la seguridad jurídica del sector ante unos inversores preocupados por el impacto del alza de los precios de la energía en los hogares y en las empresas que operan en el país.

La ministra reconoció que la espiral alcista en los mercados «podría afectar a la competitividad de la industria europea». Y recordó que la subida del gas, para el que no se prevé freno en el corto plazo, ha puesto en jaque la gestión de los recursos en la región, que se debate entre ofrecer un mayor apoyo social o dedicar todos los esfuerzos a la transformación energética.

En este punto, Ribera insistió en la necesidad de que estas decisiones se tomen de forma conjunta en la Unión Europea. Y lanzó una nueva advertencia al asegurar que «debemos vigilar a los que están ganando mucho dinero con los altos precios de la energía» para considerar «cómo ese dinero debe devolverse a las familias».

Pese a los retos que se avecinan, la vicepresidenta aprovecho´su discurso para ensalzar la buena marcha de la economía española y de su sector energético ante los inversores internacionales. «Somos el tercer país del mundo más atractivo para invertir en esta transición«, según los últimos informes al respecto.

Los inversores también se han mostrado interesados por el blindaje que el Ejecutivo aprobó en plena pandemia para proteger a las empresas estratégicas de posibles adquisiciones por parte de compañías extranjeras, aprovechando la posible pérdida del valor de los activos en plena crisis. «Los inversores en transición energética son bienvenidos, pero nuestra responsabilidad vigilar el impacto de este tipo de operaciones en su conjunto, sobre el empleo, los activos, ...», explicó Ribera.

Defensa del mercado laboral

La reactivación del empleo, con la creación de más de 776.000 puestos de trabajo en 2021, ha sido precisamente la principal enseña del Gobierno para defender el buen estado de la economía española frente a las constantes rebajas de previsiones acometidas en los últimos meses por distintos organismos internacionales. Y así lo ha ensalzado también la ministra de Industria, Reyes Maroto, que también ha participado en el encuentro con empresarios e inversores.

Ante ellos, recordó que el mercado de trabajo «es el mejor termómetro para medir la recuperación de la economía española», recordando que «hemos conseguido recuperar, en menos de año y medio, los niveles de empleo previos a la pandemia, frente a los doce años que tardamos en la anterior crisis financiera», ha subrayado.

Regulación favorable

La titular de Industria destacó el reciente acuerdo para la reforma laboral, reclamando a la oposición que vote 'sí' a un pacto «que es bueno en sí mismo y bueno para el país». Un país que «ha demostrado ser un destino muy atractivo para los inversores internacionales».

En este punto, Reyes Maroto recordó otras regulaciones en marcha para atraer y retener talento e inversiones, como el proyecto de Ley Crea y Crece, el de la Ley de Start Ups o la reforma de la ley concursal.

«En estos momentos España ofrece a los inversores confianza, seguridad y certidumbre», insistió durante su discurso, en el que la ministra también apeló a la llegada de los fondos europeos como una oportunidad única para la inversión privada y de las empresas, tanto españolas, como de capital extranjero.