Macron entierra el gasoducto con España y el Gobierno pide «lealtad»

El presidente galo cree que el Midcat es inservible ahora y en el futuro, pero el Ejecutivo de Sánchez insiste en el hidrógeno verde para ser autónomos energéticamente de Rusia

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha querido rubricar un punto y final para al gasoducto Midcat, la infraestructura llamada a unir definitivamente la red gasista de España con la de Francia a través de los Pirineos. Macron ha indicado que esa instalación tendría «consecuencias» sobre el medio ambiente, y ha cuestionado su necesidad para superar una crisis energética en Europa por la falta de gas ruso. «No estoy convencido de que necesitemos más interconexiones gasísticas, cuyas consecuencias, especialmente en el medio ambiente y los ecosistemas, son muy importantes», ha indicado Macron.

El Midcat permitiría a España, pero también a Portugal, transportar gas natural licuado procedente de Estados Unidos o Catar a Europa central, a través de Francia. Pero Macron considera que los dos gasoductos existentes no funcionan a pleno rendimiento y que Francia «exporta» incluso gas a España. «Si usáramos nuestros gasoductos al 100% y si hubiera actualmente una necesidad de exportar gas a Francia, Alemania u otro, les diría que sí, pero no es verdad», agregó tras una videoconferencia con el canciller alemán, Olaf Scholz.

Precisamente el mandatario germano se reunió la semana pasada con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para ir de la mano en este gasoducto, clave para que Alemania pueda recibir gas del sur europeo sin tener que depender de Rusia. Horas después, el ministro galo de Economía se abría a estudiarlo.

Ahora, tras conocer la reacción de Macron, fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica insisten en la «apuesta por incrementar las interconexiones». Para el Ejecutivo español, esta es una cuestión que «debe ser analizada con prudencia y lealtad por los 27». «Estamos trabajando para maximizar nuestra autonomía estratégica; no podemos volver a situaciones de vulnerabilidad ante los continuos y futuros chantajes de Putin», insisten.

España quiere completar el gasoducto a través de los Pirineos pero apostando por las renovables. Esto es, «pensando en la canalización futura de hidrógeno y gases renovables que ya está contemplada en los planes de la UE», indican fuentes del departamento dirigido por Teresa Ribera. «La anticipación de un corredor del hidrógeno contribuirá a satisfacer los objetivos a medio y largo plazo y también a corto para reducir la dependencia energética», apuntan.

Dos son los caminos por los que España puede aportar gas: Francia o Italia. Sánchez no descartaba el martes pasado esta última opción, si el Ejecutivo de Macron rechazaba el gasoducto a través de los Pirineos desde Cataluña. Sánchez recordó que las interconexiones con Europa se encuentran por debajo del 10%, «muy lejos de los compromisos que adquirimos». Y agradecía «el compromiso de Alemania» para aclarar que si las actuales conexiones «no se realizan con el ritmo adecuado, también está sobre la mesa la de Italia».