Los vinos canarios confían en salir airosos del ‘castigo’ de Trump

19/10/2019

Las bodegas son el sector más afectado del archipiélago por el incremento de los aranceles estadounidenses al 25% que entró ayer en vigor y afecta a las exportaciones agroalimentarias

Las bodegas canarias confían en superar el «duro revés» que supone la entrada en vigor, desde ayer, del aumento de los aranceles estadounidenses a productos agroalimentarios europeos, desde el 3,5% hasta el 25%, una medida que en el archipiélago afecta sobre todo a la exportación de vinos.

Pedro Rodríguez, copropietario Frontón de Oro –bodega grancanaria que vende unas 25.000 botellas en el mercado norteamericano al año, aproximadamente el 30% del total de su producción–, advierte de que «no será fácil mantener la competitividad en este mercado».

En su caso, calcula que la medida del Gobierno de Donald Trump provocará que el precio final de venta al público de la botella de su tinto tradicional, que puede comprarse a 16,9 dólares, se encarecezca en torno a dos dólares en el escenario más optimista. Ya no escaparán de este aumento del impuesto aduanero los «seis pales con más de 4.300 botellas de Frontón de Oro que van de camino a New Jersey, desde donde se distribuirán a 23 estados». «Vamos a pagar el pato del conflicto en otro sector, el áreo, aunque el hecho de que la subida arancelaria afecte a toda Europa garantiza que todos juguemos la partida con las mismas condiciones. Y si la economía estadounidense se mantiene fuerte, la previsible caída de las ventas se podrá minimizar», afirma Ramírez.

Los aranceles a productos agroalimentarios europeos –en España los más afectados son, además del vino, el aceite de oliva virgen, las aceitunas y el aceite de oliva–, surgen como represalia de Estados Unidos, que recibió el visto bueno de la Organización Mundial de Comercio para imponerlos en respuesta a los subsidios que concedieron los Gobiernos europeos a Airbus.

Frontón de Oro forma parte las bodegas canarias que se distribuyen bajo el sello de calidad de la marca Canary Wine, un grupo que acapara algo más del 50% de las exportaciones de vino a Estados Unidos. Las ventas de bebidas canarias de todo tipo en 2018 a este país exceptuando los zumos ascendieron a 929.000 euros. Los afectados confían ahora en que el Gobierno de España logre el compromiso de la UE para recibir las ayudas necesarias con las que mitigar el impacto de estos nuevos aranceles.