Los ‘rent a car’ tienen 70.000 coches parados

La Asociación Profesional de Coches de Alquiler de Canarias (Apeca) demanda que se amplíe a dos años el plazo obligatorio de renovación de la flota -actualmente está en siete- y que el IGIC baje ocho puntos y pase del 15% al 7%

Europa Press /Santa Cruz de Tenerife El presidente de la Asociación Profesional de Coches de Alquiler de Canarias (Apeca), Juan Antonio Jiménez, ha advertido este jueves de que el subsector se enfrenta «a la peor» crisis de su historia, con una flota de unos 70.000 vehículo inmovilizada.

En un comunicado señala que el «gran problema» es que no se sabe cuándo se recuperará la actividad turística debido a la alta dependencia de los mercados emisores y pronostican que «en el mejor de los casos» no empezarán a recuperar el pulso hasta la temporada de invierno.

Según una encuesta realizada por la propia asociación, el 90% de la flota en Canarias está parada y un 60% de los empresarios tienen dudas de si podrán continuar con su negocio si la actividad turística no comienza antes del mes de septiembre.

Además, el presidente avisa del «efecto arrastre» que tiene este sector del cual depende directamente la venta de vehículos en Canarias con más de un 30% de cuota de mercado más el impacto en talleres y venta de repuestos.

«El sector necesita ayuda ahora más que nunca y sobre todo si queremos recobrar la salud turística, ya que será clave desde que se restablezcan los vuelos, debido a que es el medio de transporte más seguro para evitar la transmisión del virus por no ser de uso compartido sino de uso privado», comenta Jiménez.

Por ello, Apeca propone que los ERTE se extiendan más allá de la finalización del estado de emergencia, que se amplíe a dos años el plazo obligatorio de renovación de la flota de coches --actualmente está en siete-- y que el IGIC pase del 15% al 7%, en línea con el sector turístico.

Asimismo, proponen un plan de incentivos para la compra de coches de alquiler similar al plan PIVE lo que facilitaría la renovación de flotas y la reducción de emisiones al medio ambiente y «daría un empujón» a los concesionarios e importadores, «que también van a sufrir grandes pérdidas durante el 2020».

Por otra parte, un grupo de «desescalada» a nivel europeo abordará «los escenarios en los que progresivamente la población pueda ir recuperando la actividad normal», dentro de lo que se enmarca la apertura internacional del tráfico aéreo, según señaló la portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que recalcó que «probablemente haya que ser especialmente cautelosos».

Montero destacó que España en este momento está en «fase de desaceleración» de la epidemia, pero que en el resto de países europeos la enfermedad está mostrando «diferentes cifras de contagio y evolución», por lo que la situación «tendrá discusión a nivel europeo».

Por ello, Montero indicó que sería «prematuro» por parte del Gobierno «vaticinar ninguna cuestión» en materia de apertura de fronteras, ya que la pandemia «avanza con distinto ritmo». Asimismo, resalto que «cualquier tipo de actividad será regida por la prudencia, rigor, evidencia científica y seguridad».