Los operadores acusan al Gobierno de «improvisar» con el plástico

Comparten la necesidad de prohibirlos pero abogan por mantener la fecha fijada por Europa y que es el 3 de julio de 2021. Critican que el Ejecutivo canario quiera adelantarse seis meses y advierten de problemas de los operadores para adaptarse y de la ruptura de la unidad del mercado

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

El Gobierno de Canarias anunció hace apenas una semana y por sorpresa que prohibirá en el archipiélago el uso de plásticos de un solo uso (que son producidos con derivados del petróleo) a partir del uno de enero de 2021, es decir, en apenas ocho meses. La medida responde a la transposición de la Directiva sobre plástico de un solo uso (la llamada directiva SUP) que entró en vigor en julio de 2019 y que obliga a todos los estados miembros a reducir el uso de determinados productos plásticos para evitar seguir dañando el medio ambiente en general y el medio marino, en particular. El problema es que esta directiva da un margen de dos años, hasta julio de 2021, para aplicar esta prohibición y el Gobierno de Canarias ha decidido, sin consenso previo, anticiparse seis meses. Ese adelanto «por sorpresa» provoca que a fecha de hoy no haya apenas información ni detalles sobre los productos que habrá que retirar ni los posibles materiales sustitutivos.

La Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial trabaja actualmente en la redacción de un decreto que regulará todos estos aspectos pero por ahora y, a ocho meses de implantarse la prohibición, el desconocimiento es absoluto.

El anuncio del adelanto de la prohibición de los plásticos en Canarias ha cogido por sorpresa a los distintos operadores -productores, importadores y distribuidores, entre otros-, que acusan al Gobierno de Canarias de actuar «con improvisación» y muy poca planificación». De hecho, se quejan de que hasta ahora nadie del Gobierno se haya puesto en contacto ni con empresarios ni consumidores ni sindicatos para abordar el cambio.

«No sabemos nada. Estamos todos en la ignorancia más absoluta y apenas quedan ocho meses para la prohibición. Esto es como tirar una pelota al aire para ver lo que pasa», indica el secretario general de la Asociación de Supermercados de las Islas Canarias (Asuican), Alonso Fernández. En el mismo sentido se expresan el presidente de la Asociación de Industriales (Asinca), Gonzalo Medina, el de la Asociación de Importadores (Adican), Pedro Peña y el secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios (CCE), José Cristóbal García.

Según coinciden en señalar, ellos comparten la necesidad de prohibir los plásticos de un solo uso para atajar el problema medioambiental que están generando pero «con margen» para hacerlo bien y evitar problemas que pueden darse. Entre ellos, destacan la imposibilidad de entrada de algunos productos y formatos en Canarias. «Un fabricante europeo, por ejemplo, que dosifique un producto en ampollas de plástico no va a empezar a producir otro envase específico para el mercado canario, con lo pequeño que es no le compensa. Si en el resto de países europeos la obligación es a partir de julio de 2021 su objetivo será julio de 2021, no enero», indica el presidente de la Asociación de Importadores (Adican), Pedro Peña.

Medina cree que anticiparse supone además romper con la unidad de mercado y puede llevar a las empresas a perder competitividad. «Hacer una cosa así requiere de la participación de todos», reclama.

Fernández critica que el Gobierno de Canarias trate de adelantarse cuando la propia Comisión Europea aconseja en una misiva remitida a los estados miembros en enero de este año «respetar los plazos» y aplicar la prohibición desde julio de 2021. «Es necesaria una aplicación armonizada de estas normas en toda la UE para garantizar el buen funcionamiento del mercado interior y dar tiempo suficiente a los operadores económicos para adaptar sus modelos de producción y de negocio», se recoge en el documento.