Su arquitectura recuerda su pasado vinculado a Flandes.

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Lille, sabor a Francia y Bélgica

Hay pocas ciudades tan provechosas a la hora de emprender un viaje como Lille, la capital de la región de Alta Francia. La ciudad francesa, estratégicamente ubicada al norte, ofrece un sinfín de posibilidades al turista

Pocos reparan en Lille cuando se trata de planear un viaje a Francia. Esta ciudad tiene un sabor diferente al resto del país por su pasado vinculado a Flandes (hoy Bélgica). Su arquitectura o su gastronomía son una gran prueba de ello. Además, su cercanía con Bélgica propicia un hermanamiento de costumbres que continúa aún hoy.

Cualquier época del año es buena para conocer Lille. Sin embargo, esta ciudad se engalana cada navidad, tanto para los locales como para los visitantes. Desde el 18 de noviembre al 30 de diciembre Lille se convierte en un mercadillo de navidad gigantesco donde poder disfrutar de lo mejor de la tierra, ya se trate de artesanía, de cultura o de gastronomía.

En cuanto a la ciudad, Lille se puede describir como ciudad cultural con todas las letras; sus museos, calles empedradas, teatros y demás centros patrimoniales adornan la ciudad e instan al visitante a seguir paseando por sus maravillas. Y al final del día, nada como calmar el apetito con las delicias de la zona: desde los célebres gofres de vainilla o la carbonada flamenca hasta el welsh (una mezcla de queso fundido, cerveza y mostaza); sin olvidar la amplia variedad de quesos. Para beber, nada mejor que la cerveza, que tiene un protagonismo lógico en las mesas si consideramos que esta zona fue un día parte de Flandes.

La reina de las ciudadelas fue construida en el reinado de Luis XIV por el Marqués de Vauban.

Lille, cruce de caminos por antonomasia

Comenzando por la villa, a tan solo unos pasos del centro histórico se nos abre una puerta a varios países de Europa gracias a sus dos estaciones de tren, Lille-Europe y Lille-Flandres, las cuales nos permiten ir, por ejemplo, a Bruselas, París, Disneyland y hasta a Londres; todas ellas a una distancia simbólica gracias al tren de alta velocidad.

Bruselas

A algo más de media hora podemos cruzar la frontera y plantarnos en la capital belga. Bruselas, además de sede de muchísimas instituciones europeas, es una ciudad cosmopolita, llena de rincones interesantes, y para muchos, el paraíso del chocolate y la cuna de la mejor cerveza. Si decides apostar por unas navidades diferentes, Bruselas es siempre una gran elección, ya que sus mercadillos tiñen de colores y sabores la urbe europea. Además, Bruselas puede presumir de una excelsa cantidad de museos para grandes y pequeños: desde los Museos Reales de Bellas Artes hasta el Museo Belga del Cómic.

A algo más de media hora podemos cruzar la frontera y plantarnos en la capital belga

París

A unos 50 minutos de Lille podemos desplazarnos hasta la capital francesa. La ciudad del amor es ese lugar donde todos quieren volver. Esta navidad te proponemos visitar el mercado navideño de Montmartre, darte un caprichito en las galerías Lafayette o pasear por el Village de Noël a los pies de la Torre Eiffel. Otra recomendación infalible es ver París de noche desde el río Sena. Durante el día, el mejor plan para conocer la ciudad es, tras disfrutar de un buen desayuno, enfundarte en tu abrigo más chic para pasear por los bulevares del centro, mientras sientes la grandeza de una ciudad imperial.

Disneyland

¿Quién no ha soñado alguna vez con llevar a su familia a Disneyland en Navidad? Este invierno, el sueño de los pequeños y no tan pequeños está a una hora de Lille en tren. El parque de Micky Mouse y compañía ofrece una programación especial por navidad que incluye majestuosas cabalgatas llenas de color y fantasía, espectáculos musicales y hasta un encendido de las luces del árbol de Navidad más grande del Parque.

Disneyland, con su programación especial de Navidad, está a una hora en tren de Lille.

Londres

La mítica capital británica queda a menos de una hora y media de distancia. Ya sea con amigos, en familia o solo, Londres es siempre un buen plan. Sus mercadillos, sus tiendas vintage o su suntuosa arquitectura hacen de esta ciudad un lugar que siempre nos deja con ganas de más. En invierno, nada mejor que una visita a algunos de sus imponentes museos o un simple paseo por sus calles más comerciales, donde el espíritu navideño lo inunda todo.

Ya sea para ir a París, Londres o Bruselas, viajar en tren es siempre una experiencia maravillosa, y más aún cuando se trata de la alta velocidad. La comodidad y la eficiencia de los servicios ferroviarios desde Lille hace que todos los días miles de personas no duden en desplazarse por este medio de transporte. Por otra parte, el alto número de frecuencias, así como la ubicación céntrica de las estaciones hacen mucho más atractivo viajar en tren, aunque solo sea para realizar una excursión de día.

Desde el 18 de noviembre Lille se convierte en un mercadillo de navidad gigante.

Durante todo el año, Binter ofrece una conexión semanal directa desde Gran Canaria a Lille. Para ir desde cualquier otra isla del archipiélago, Binter ofrece escalas de no más de una hora en Gran Canaria y de forma gratuita. Además, la aerolínea canaria ofrece un servicio premium a bordo, que incluye un snack gourmet, maleta de mano, entretenimiento a bordo y un amplio espacio entre asientos. Más información en bintercanarias.com, llamando al teléfono 928 327 700 o en agencias de viajes.

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