I. Martín

La inflación retrae el consumo y las tiendas venden un 40% menos que en 2019

Las ventas del comercio minorista cayeron un 3,3% en julio, según datos del INE, y desde la patronal textil auguran una temporada otoño/invierno de cierres de tiendas y pérdidas de empleos

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

En el último año todas las compras se han encarecido. La luz, la gasolina y la cesta de la compra es un 10,4% más cara este agosto que en 2021, según los datos publicados este martes por el INE. Pero también las prendas de vestir, pese a que los negocios no están repercutiendo totalmente a los precios al público la gran subida de costes que están teniendo que afrontar.

Y precios más altos implica un menor consumo, lo que hace caer las ventas del comercio minorista. Los últimos datos del INE revelan que las ventas cayeron un 3,3% en el mes de julio respecto al mismo periodo de hace un año. En términos mensuales (julio sobre junio), el comercio recortó sus ventas un 0,7%, su mayor caída desde marzo pese a que julio fue mes de rebajas y se solían registrar aumento de las compras por este motivo. Las ventas minoristas acumulan así tres meses consecutivos de retrocesos mensuales.

Por sectores, las ventas de alimentos cayeron un 3,3% en julio en comparación con hace un año, mientras que las del resto de productos retrocedieron más, un 6,6%. Donde se registraron mayores caídas fue en las pequeñas tiendas, con un retroceso del 9,5%, seguidas de las grandes cadenas (-45), las grandes superficies (-1,5%) y las pequeñas cadenas (-0,5%), según los datos del INE.

Desde la patronal textil, Acotex, explican a este periódico que estos datos «constatan la mala situación del comercio textil», donde en julio ha habido una gran desaceleración de las compras pese a ser el mes de las rebajas. Su presidente, Eduardo Zamácola, asegura que las ventas del sector continúan un 40% por debajo de las de 2019, antes de que estallara la pandemia. Y vaticina que el otoño y el invierno va a ser «tremendamente complicado» por un incremento de costes disparados por las materias primas, la logística y el gasto en electricidad. Una subida de costes que es «muy difícil de trasladar a los precios de venta al público» porque el consumidor «no está dispuesto a pagar más dinero por la misma prenda que el año pasado», destaca Zamácola.

Los datos de inflación de julio -últimos datos detallados por sectores publicados por el INE- revelan que las prendas de vestir de hombre han subido un 6,6% de precio respecto a hace un año, las de mujer un 5,2% y las de niño un 2,4%.

Pérdida de empleos

El presidente de la patronal textil criticó que las medidas impuestas por el Gobierno para el ahorro energético supondrá una «incomodidad» para los consumidores que conllevará un menor gasto, pérdidas de márgenes empresariales y, por tanto, cierre de negocios y pérdida de puestos de trabajo. Por ello, pide al Gobierno «medidas efectivas que reactiven el consumo para que se garantice la supervivencia del comercio».

De hecho, según los datos publicados por el INE, el empleo ya ha comenzado a desacelerar el ritmo de crecimiento en julio. El sector registró un incremento interanual de la ocupación del 2,4%, dos décimas por debajo de junio.