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La inflación abandona el doble dígito y cae al 9% en septiembre

El descenso de la electricidad y de los combustibles tira a la baja de los precios. La inflación subyacente se reduce dos décimas hasta el 6,2%, según el adelanto del INE

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

Alivio, aunque solo en parte, para el bolsillo de los consumidores. Después de tres meses consecutivos creciendo a doble dígito, la inflación de septiembre se moderó al 9% desde el 10,5% de agosto, según los datos adelantados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Tal y como recalcan desde la institución, se trata del mayor descenso en tasa mensual del IPC en un mes de septiembre desde el inicio de la serie histórica, en 1961. Y buena culpa de ello lo tiene el descenso de la electricidad, que tiró a la baja de los precios, así como las gasolinas y el transporte.

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, estimó ayer que la 'excepción ibérica' ha permitido ahorrar más de 2.600 millones de euros a los consumidores eléctricos españoles, con un ahorro de 17 euros por factura al mes con respecto a lo que se habría pagado sin existir el mecanismo.

Ribera señaló que el mecanismo, que permite topar el precio del gas para la generación de electricidad, ha situado el precio medio del 'pool' desde su aplicación en los 146 euros por megavatio hora (MWh), mientras que el precio promedio de la luz para los clientes de tarifa regulada vinculados al mercado mayorista incluyendo el ajuste adicional por la 'excepción ibérica' ha sido de 267 euros/MWh, «que es un 35% por debajo de lo que pagan los franceses, un 40% menos que los italianos y 25% inferior a los alemanes», dijo.

En lo que respecta a las gasolinas, los últimos datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea apuntan a que el precio medio de la gasolina encadenó la semana pasada su tercera semana consecutiva de descensos, tras caer un 2,3%, hasta los 1,708 euros, su nivel más bajo desde mediados de abril.

Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, también se ha reducido dos décimas tras 14 meses consecutivos de subidas, hasta el 6,2% desde el 6,4% de agosto, cuando tocó su valor más elevado desde enero de 1993.

Atentos al BCE

El descenso supone, sin duda, todo un respiro para ciudadanos, empresas y Gobierno, que han visto cómo la escalada de precios de los últimos meses se ha convertido en una auténtica pesadilla para sus presupuestos diarios.

Sin embargo, el 9% que deja el dato adelantado de septiembre es aún una cifra muy elevada. Y parece evidente que el Banco Central Europeo (BCE) está obligado a acelerar en las subidas de los tipos de interés, con la perspectiva de que el próximo movimiento al alza de la reunión de octubre alcance sea de 75 puntos básicos.

Al menos, la presidenta del organismo, Christine Lagarde, lleva semanas anticipando al mercado esta mayor agresividad en la política monetaria. El objetivo es que los movimientos no pillen por sorpresa. Ayer mismo, volvió a reiterar su mensaje de que la lucha contra la inflación es prioritaria frente a la recuperación económica.

El gran temor es que, como ya anticipaba la OCDE en un reciente informe, la escalada de precios se convierta en un problema estrutural enquistado en el largo plazo.

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