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La huelga pierde fuerza y el 95% de los transportistas ya está trabajando

Los convocantes del paro exigen una nueva reunión con el Gobierno, pero Calviño asegura que las protestas ya son «marginales»

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

En la tercera semana de huelga de los transportistas, el paro empieza a perder fuerza sobre todo debido al acuerdo que alcanzó la patronal del sector, el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) con el Ministerio de Transportes la semana pasada. El pacto, que incluye una bonificación de 20 céntimos por litro de combustible y ayudas directas por 450 millones de euros, ha satisfecho a parte de los profesionales, que trabajaron este lunes con aparente normalidad.

La vicepresidenta y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, aseguró que los paros que se produjeron este lunes son «marginales» y que la mayoría del sector ya está operativo. «Los últimos reductos que quedan se irán desactivando» a lo largo de la semana, afirmó en declaraciones a los medios tras la asamblea de ATA, convencida de que el acuerdo al que se llegó es «muy positivo» para el sector, con medidas que llegan a los 1.000 millones de euros.

La asociación de autónomos confirmó que el 95% de los 207.000 profesionales del transporte ya están trabajando. El presidente de ATA, Lorenzo Amor, instó a los que siguen protestando a que «dejen trabajar a los que quieren trabajar» y criticó al grupo de transportistas que este lunes cortó de nuevo la Ronda Litoral de Barcelona. Amor valoró el acuerdo con el Gobierno y destacó que las organizaciones no están para «desgastar gobiernos», sino para «hablar, dialogar y acordar» con ellos.

Se trata de un acuerdo que «permite respirar» al sector, destacó el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, aunque aseguró que «no es suficiente» porque el problema no ha sido solo el alza del precio del carburante sino otras cuestiones de fondo que «hay que arreglar». En declaraciones a los medios, recalcó que no es una huelga sino un «paro patronal» y mostró su descontento por el «intento de paralizar el país» aunque opine que hay una «situación de injusticia» en el sector del transporte.

Por ello, exigió «respeto» para los trabajadores por cuenta ajena del sector, a los que «no queda otro remedio que trabajar». Reclamó que cese «esta situación de coacción y agresiones físicas» a los trabajadores y que las fuerzas del orden permitan que puedan desarrollar su labor con seguridad. Álvarez confía en que esta semana la situación se vaya normalizando.

Pérdidas millonarias

El ejemplo está en Mercamadrid, el mayor centro de distribución de mercancías del país, donde este lunes recibieron solo un 7% menos de productos de lo habitual, cuando en los primeros días de la huelga llegaron a registrar caídas de hasta el 40%. La semana pasada el mercado recibió el 80% de su mercancía habitual y no ha habido piquetes que obstaculizaran el trabajo de los camioneros y empresas de alimentación.

Pese a que la situación va normalizándose, no hay que olvidar que ha sido una de las peores huelgas que se recuerdan en el sector. Solo en Andalucía, se han perdido casi 1.000 millones de euros, según cálculos de la Junta. En el Puerto de Bilbao, donde los paros han causado más problemas en el transporte de mercancías, las empresas de contenedores han pedido a los autónomos que «vuelvan al trabajo» dado que ya se ha cedido a «todas sus exigencias», como las ayudas directas a los transportistas de 1.250 euros por camión para compensar los sobrecostes energéticos.

Sin embargo, desde la Plataforma Nacional en Defensa del Transporte -convocantes del paro- aseguran que continuarán con la protesta hasta que la ministra de Transportes vuelva a convocarles a otra reunión y dé respuestas a sus demandas. El presidente de la plataforma, Manuel Hernández, aseguró en declaraciones a TVE que «muy a nuestro pesar tenemos que continuar con los camiones parados». «Nos cuesta menos dinero estar parados que trabajar, la situación es caótica», explicó Hernández.