Un consumidor poniendo la lavadora. / R. C.

Los hogares ahorrarían 1.700 millones en IVA eléctrico si baja al tipo reducido

España soporta un IVA de la electricidad del 21%, pero desde Gestha advierten de que el recorte no garantizaría la rebaja de la factura

Clara Alba
CLARA ALBA Madrid

Las últimas jornadas de precios de la electricidad desbocados han obligado al Gobierno a plantearse medidas, aunque sean temporales, que hasta hace poco no estaban sobre la mesa. Una de ellas es la rebaja de los impuestos que los consumidores pagan por la electricidad, como el IVA o el de la generación eléctrica.

Los datos de Eurostat ponen de manifiesto que España es uno de los países que soporta un impuesto indirecto más elevado en el recibo de la luz dentro de la Unión Europea, actualmente fijado en el 21%. Pues bien, en un análisis llevado a cabo por el sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha) para este medio, los expertos calculan que si el Gobierno bajase el IVA al tipo reducido podría suponer una rebaja de unos 1.700 millones para los hogares en cómputo anual.

Pero cuidado, el autor del informe considera que esa bajada no garantiza que el menor IVA sea compensado con nuevos aumentos en el precio del Kw. Es decir, no consideran eficaz bajar los impuestos y apuestan por otro tipo de medidas para conseguir que el recibo se abarate. Entre otras, que las subastas de energía se realizasen conforme al coste de producción de cada oferente, en vez de al último precio. Hay que recordar que en las subastas diarias, el problema es que la producción más barata, como la hidráulica o la nuclear, entra primero en la subasta (pool) y, si no se cubre la demanda, otro tipo de energía más cara (como el gas y los derechos de emisión de CO2) entra para cubrir ese hueco, con lo que se eleva el precio.

Del mismo modo, los técnicos del Ministerio de Hacienda recomiendan que la Comisión Nacional del Mercado y Competencia (CNMC) lleve a cabo un examen exhaustivo del mercado, además de considerar la posibilidad de que se prohíban las operaciones de futuros sobre la electricidad, como ya hizo en su día ESMA (el regulador de los mercados europeos) y la Comisión Nacional del Mercado de Valores española (CNMV) con determinadas operaciones que efectaban a las acciones de empresas estratégicas durante la anterior crisis de deuda en la región.

Los expertos de Gestha también abogan por «fomentar las pequeñas instalaciones de energías renovables, principalmente para el autoconsumo de empresas, particulares y pequeños núcleos poblacionales«.

Poco eficaz

Además, no consideran eficaz bajar los porque, según indican, la recaudación tributaria sobre la energía en España, excluidos los impuestos de combustible de transporte, aún presenta un diferencial de 0,26 puntos porcentuales del PIB respecto a la media europea. Además, recuerdan que «España ocupa la posición 25 en los impuestos ambientales, solo por delante de Irlanda y Luxemburgo».

Según los datos recopilados por los técnicos para este medio, sobre la recaudación tributaria sobre la Energía, excluidos los impuestos de combustible de transporte, España ocupa la posición 20 por delante de Malta, Austria, Portugal, Hungría, Irlanda, Luxemburgo y Lituania. Respecto a la media europea, España tiene un déficit recaudatorio en este componente de unos 3.200 millones.

Y recuerdan: «Pese al debate sobre los efectos de los impuestos, solo ocho países tienen tipos reducidos para el consumo de electricidad y, de ellos, solo Malta exige el consumo de la electricidad al tipo super reducido«. Irlanda lo hace para el combustible para energía y calefacción, carbón, turba, madera, electricidad, gas (para calefacción e iluminación, sin incluir GLP para automóviles) y aceite de calefacción. Francia por la parte de suscripción de la factura. En Córcega para el 10% ventas de electricidad suministrada a baja tensión, mientras que Croacia para la entrega de electricidad a otro proveedor o usuario final, incluidas las tarifas relacionadas con la entrega.

«Con precios del kw/h similares a España, solo Italia e Irlanda tienen el tipo reducido del IVA«, indican. En cambio, y según su análisis, se sigue exigiendo el tipo general en Alemania, Bélgica y Dinamarca con precios superiores al de España.