Imagen de archivo de la diputada de CC, Rosa Dávila, hablando con el vicepresidente, Román Rodríguez. / C7

Los grupos del Gobierno rechazan crear un fondo de rescate para JSP

Los socios del pacto echaron en cara a Rosa Dávila (CC) que su propuesta no es realista y genera falsas expectativas a los trabajadores

B. HERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Los grupos parlamentarios que apoyan al Gobierno -PSOE, NC, Podemos y ASG- rechazaron ayer la constitución del fondo de rescate de 50 millones para empresas estratégicas propuesto por Coalición Canaria (CC). Esta iniciativa fue presentada por los nacionalistas como salida a la situación de JSP, actualmente en concurso voluntario de acreedores.

La diputada de CC, Rosa Dávila, defendió esta propuesta en el Parlamento, donde acusó al Gobierno de haber «abandonado a su suerte» a los trabajadores y dejar a la empresa en manos de fondos «que la van a subastar a cachos al mejor postor», a pesar de contar, dijo, con los mecanismos de rescate previstos por la Unión Europea.

En su intervención, Dávila acusó al presidente, Ángel Víctor Torres, de carecer de «liderazgo, arrestos y ganas» para abanderar una solución al problema de esta industria, que tiene 500 empleos directos y en torno a 2.000 indirectos. Como autor de la proposición no de ley (PNL), CC rechazó las enmiendas presentadas por el pacto después de calificarlas de «suerte de naderías».

En su defensa de la labor de mediación realizada por el Gobierno, los cuatro socios coincidieron en considerar la propuesta de los nacionalistas como poco realista y pidieron a Dávila que no generara «falsas expectativas» a los trabajadores.

En este sentido, el diputado de Podemos, Manuel Marrero, afirmó que debe ser la legislación europea y estatal la que aporte una solución y pidió a Dávila que no se presente como una experta en este asunto «porque no lo es». Recordó que la empresa «se presentó durante años como modélica y ha recibido los fondos REA que le correspondían» pero el resultado, agregó, ha sido «consecuencia de una mala gestión».

Por su parte, el portavoz de Nueva Canarias, Luis Campos subrayó que la responsabilidad de la empresa JSP esté actualmente en un concurso de acreedores «no es de este Gobierno, ni siquiera del anterior», y después de señalar que «todos estamos dispuestos a contribuir a la posibilidad de salvación». A su juicio, «esto no va de dar algo de dinerito, sino de un plan de reestructuración a largo plazo». Explicó que lo que establece Bruselas para ayudas de reestructuración es que la actuación no puede limitarse a una intervención financiera para cubrir deudas anteriores, sino a un plan «de reestructuración realista, coherente y de largo alcance».

También el diputado de ASG, Jesús Ramos, destacó el trabajo realizado desde el Gobierno de Canarias «que siempre se ha trabajado para buscar una solución pero con los pies en el suelo. A los problemas reales, soluciones reales», afirmó.

Se buscarán los mecanismos legales

El diputado del Grupo Parlamentario Socialista, Manuel Jesús Abrante, defendió ayer el trabajo realizado por el Gobierno de Canarias para encontrar una salida a la crisis de JSP «por responsabilidad y aún no siendo su obligación». En este empeño, apuntó, el Ejecutivo ha contactado con diferentes opciones de inversión para asegurar la continuidad de la empresa y de sus 500 trabajadores.

En cualquier caso, si no prosperara ninguna de estas opciones, aseguró Abrante, el Gobierno de Ángel Víctor Torres pondrá en marcha «los mecanismos legales oportunos» para que se pueda mantener. El Ejecutivo, insistió, no ha cesado en la búsqueda de soluciones a un problema empresarial complejo, e hizo hincapié en que la salida que se encuentre debe ser «duradera» y que garantice la viabilidad como fórmula para el mantenimiento del empleo.

El socialista cuantificó en 10.000 las empresas que en la anterior crisis «cayeron» sin que a Coalición Canaria «se le rasgaran las vestiduras».