Los empresarios de Las Palmas rechazaron en junta el jueves el borrador del decreto que preparaba el Gobierno de Canarias. / CARRASCO

El Gobierno recapacita y prepara un nuevo decreto que no obligue a los hoteles a las PCR

Torres descarta el borrador inicial tras el rechazo de la FEHT y de Turismo. El nuevo texto se prevé llevar al consejo del próximo jueves

SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

El Gobierno de Canarias no llevó ayer al consejo el borrador del decreto de Turismo, Sanidad y Covid 19, que obligaba a los hoteles y apartamentos a realizar y costear los PCR a los turistas que vengan a las islas. El rechazo de la patronal de Las Palmas, la FEHT, y de la consejera de Turismo que no compartía su contenido llevaron al presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, a recapacitar y descartar el borrador, que contaba con el visto bueno del Cabildo de Fuerteventura -cuyo titular es el socialista Blas Acosta- y las patronales de esta isla y Tenerife.

Desde el Ejecutivo de Canarias y con el consenso de Turismo se trabajaba ya ayer en un nuevo decreto en el que se determinará cómo se harán los test de antígenos, las PCR o cualquier otro equivalente, en dónde se realizarán las pruebas, quiénes se harán cargo de su coste y qué pasajeros tendrán que hacérsela. En este sentido, el decreto ha de aclarar si los canarios y los peninsulares también deben presentar un PCR cuando llegan y qué papel juegan los establecimientos alojativos en la cadena de control turística, que en cualquier caso no estarán obligados a costear la prueba, tal y como recogía el borrador de decreto anterior.

Fuentes del Ejecutivo indicaron que el borrador anulado era solo un «esbozo» y que no se pretendía llevar al consejo de ayer, si bien se trasladó a los empresarios que lo rechazaron en una junta directiva. Estas mismas fuentes señalaron que el nuevo texto «se consensuará con los empresarios» y contará con todas las garantías legales.

La intención del Ejecutivo es que el texto se pueda aprobar en el consejo de gobierno de la próxima semana para dar respuesta lo más rápido posible a la industria turística que, tras el levantamiento de los vetos del Reino Unido y Alemania, se está preparando ya para mover visitantes.

Desde Turismo, con la consejera Yaiza Castilla a la cabeza, el objetivo principal es que los pasajeros vengan testados en origen. Algunas aerolíneas y turoperadores comparten este objetivo como forma de garantizar la seguridad de los vuelos y del destino. Sin embargo, hay compañías aéreas que no están dispuestas a pedir PCR a sus pasajeros con lo que se hace necesario un segundo nivel de control.

Los aeropuertos son considerados el lugar óptimo para realizar los test pero por ahora las buenas intenciones de Aena solo son eso, buenas intenciones, a la espera de que Sanidad Exterior del Gobierno de España le dé una autorización que no llega.

E n caso de que los aeropuertos no pudieran utilizarse el Gobierno baraja instalar carpas en el exterior de los recintos para las pruebas, aunque la logística lo complica. Finalmente, en un tercer nivel y como última frontera de control, entrarían los establecimientos alojativos. Estos podrían requerir los PCR a sus huéspedes y en caso de no tenerlo, remitirlos a centros autorizados para hacerse en un plazo determinado la prueba, que correría a cargo de ellos.

Lopesan y la reapertura.

Por otro lado, el director comercial de Lopesan Hotel Group, José Alba, calificó ayer de «excelente noticia» la reapertura de los mercados alemán y británico aunque se mostró cauto. Según considera, el proceso «será lento» ya que la demanda no se recuperará de forma inmediata sino que dependerá de la evolución de la pandemia en los dos mercados.

Los colaboradores profesionales del grupo Lopesan le han transmitido su intención de «recuperar el terreno perdido» potenciando los paquetes vacacionales al archipiélago durante los próximos meses.