Las ministras Calviño y Montero durante la presentación del nuevo cuadro macroeconómico. / EP

El Gobierno rebaja del 7% al 4,3% la previsión de crecimiento económico

La inflación y las consecuencias de la guerra obligan al Ejecutivo a recortar casi tres puntos su estimación anterior para 2022 y Calviño reconoce que la fuerte recuperación del turismo «no compensa» el peor contexto internacional

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

La guerra de Ucrania ha erosionado la salida de la crisis en toda Europa y España no podía ser una excepción. El Gobierno se ha visto obligado a rebajar sus previsiones de crecimiento económico hasta el 4,3% para este año, desde el 7% de sus anteriores estimaciones enviadas a Bruselas. Es una proyección más ajustada a la que han ido presentando los organismos económicos, con el Banco de España apostando por un avance del 4,5% y el Fondo Monetario Internacional (FMI), del 4,8%.

El Gobierno ha enviado este viernes a la Comisión Europea su nuevo Plan de Estabilidad, ya que el plazo finalizaba el 30 de abril. Y más allá de los detalles fiscales del documento, el cuadro macroeconómico presentado esta mañana por la vicepresidenta económica Nadia Calviño y la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, revela que ha habido un giro de timón por la peor marcha de la economía, que tras superar la pandemia, se enfrenta ahora a una subida de la inflación no vista desde la década de los 80 por las consecuencias de la guerra y el alza de los costes energéticos.

En la presentación de estos datos, Calviño destacó la «prudencia» y «rigor» del Gobierno en un contexto muy inestable y puso en relieve el «fuerte crecimiento» que experimentará la inversión (9,3%) en 2022, aunque la construcción «sigue rezagada». La vicepresidenta reconoció que la fuerte recuperación que está experimentando el turismo «no compensa» el deterioro de la situación internacional y las peores perspectivas de crecimiento de nuestros principales mercados de exportación.

Todos estos elementos llevarán a la economía a crecer este año casi tres puntos menos de lo previsto, pero el Ejecutivo confía en que la situación se enderece y que los próximos ejercicios la economía avance a un nivel similar al calculado anteriormente. Así, el PIB crecerá un 3,5% en 2023, un 2,4% en 2024 y un 1,8% en 2025. Con estos datos sobre la mesa, Calviño aseguró que la economía española se habrá recuperado totalmente de la pandemia en el primer semestre de 2023.

El IPC se irá moderando

A ello contribuirá la pérdida de fuerza de la inflación aunque ahora esté disparada (en abril llegó al 8,4% tras el récord de marzo del 9,8%). Según las previsiones del Ejecutivo, el IPC irá moderándose durante la segunda mitad del año hasta cerrar el año en una media aproximada del 6% que caería al 2% el que viene.

Pero el consumo, elemento sobre el que se ha asentado la recuperación de los últimos años, se ha frenado. Los datos publicados este viernes por el INE revelan que el gasto de los hogares retrocedió un 3,7% de enero a marzo. Sin embargo, Calviño confía en que el «importante ahorro embalsado» de los hogares gracias a las medidas implementadas durante la pandemia supone un «colchón» con el que poder hacer frente a la elevada inflación e incertidumbre. Según sus cálculos, el consumo de los hogares se ralentizó en el primer trimestre como consecuencia de la huelga de los transportistas de mediados de marzo, pero confía en que el segundo trimestre (abril a junio) tenga una mejor evolución.

«Muy positiva» evolución del empleo

En este mayor gasto de las familias a pesar de la subida de los precios influirá la «muy positiva» marcha del empleo, sobre todo a partir de abril, confirmó Calviño, que además destacó que es de «más calidad» desde la puesta en marcha de la reforma laboral. Las previsiones del Ejecutivo apuntan a una tasa de paro del 12,8% para este año, lo que supone recortar dos puntos la del pasado, y que consiga reducirse por debajo del 10% en 2025.

La Autoridad Fiscal (Airef) avaló estas previsiones, aunque advirtió en su informe de que no se han ofrecido detalles sobre el impacto del Plan de Recuperación y recomienda al Gobierno un «esfuerzo de transparencia sobre su ejecución».

Pese a todo, España supera a la media de la eurozona en el primer trimestre, que registró un crecimiento de solo el 0,2% según los datos publicados este viernes por Eurostat. El mayor ritmo de avance entre los países de la moneda común con datos disponibles se lo lleva Portugal (2,6%), mientras que el más bajo fue el de Italia (-0,2%). Son datos bastante mejores que los de Estados Unidos, que registró una contracción del -0,4% de enero a marzo tras haber crecido un 1,7% en el último trimestre de 2021.