Se estima que en Canarias hay 12.000 viviendas a medio terminar. Los demandas de alquiler son unos 13.000. / C7

El Gobierno pondrá en alquiler en 2022 más de 300 casas que quedaron en esqueleto en 2008

Visocan convoca un primer concurso por 4,5 millones para que promotores privados opten a acabar estas viviendas y arrendarlas. A final de mes convocará un segundo por 30 millones

SILVIA FERNÁNDEZ Las pal

El Gobierno de Canarias, a través de Visocan, pondrá en el mercado del alquiler en 2022 más de 300 viviendas distribuidas en todas las islas y dirigidas a aquellas familias que tienen ingresos superiores a los fijados para una vivienda social pero que no llegan a los que se piden en el mercado libre. La rapidez con la que se construirán estas viviendas sedebe a que todas ellas proceden de obras que quedaron paradas y en esqueleto tras la crisis de 2008 y que ahora tendrán la oportunidad de finalizarse gracias a la innovadora estrategia que ha diseñado Visocan y que se asienta en la colaboración público-privada.

Visocan lleva meses trabajando en esta estrategia y es ahora cuando va a sacar a adjudicación dos concursos por valor de 40 millones de euros y con la idea de poner en el mercado unas 350 viviendas. Visocan inició ayer el expediente y por tanto abre el primer de los primeros 4,5 millones de euros, que se dirigen a emergencia habitacional. Estas viviendas -unas 50- se dirigirán sobre todo a personas desahuciadas. A finales de mes se sacará el segundo concurso por valor de 30 millones de euros y para unas 300 casas. En ambos casos los promotores locales podrán presentar ofertas en un plazo de dos meses tras la convocatoria del concurso.

El funcionamiento es sencillo: los promotores deberán ponerse en contacto con los tenedores de esas viviendas -fondos de inversión, entidades financieras, promotores, o están en medio de procesos concursales- y cerrar acuerdos con ellos para los distintos edificios a medio terminar que tengan. Una vez cerrado el pacto y hechos sus cálculos los promotores presentarán su oferta al Gobierno de Canarias para los distintos lotes que se convoquen.

En este sentido, el CEO de Visocan, Agustín Fernández, apunta que el reparto del dinero en los lotes se han diseñado teniendo en cuenta la triple paridad. Así, por ejemplo, en el caso del concurso de los 30 millones de euros, irán 15 millones para cada una de las provincias y luego se repartirá por isla. Para Fuerteventura se destinarán 3,7 millones al igual que para Lanzarote mientras que el tercer lote será para Gran Canaria, con 7,5 millones de euros.

Primero se abrirá el lote uno y después el dos y en el caso de que ni en Fuerteventura ni Lanzarote se llegue al tope del dinero, el sobrante se destinará al lote tres, esto es, Gran Canaria que al igual que Tenerife son las islas con mayor urgencia habitacional.

Los promotores adjudicatarios terminarán las viviendas en su totalidad y las entregarán a Visocan bajo la fórmula de «llave en mano», que se encargará de alquilarlas.

La elección de las distintas ofertas presentadas por los promotores se hará en función de una serie de requisitos. Entre ellos, el descuento no debe superar el 15%, la calificación energética de las viviendas, el plazo de finalización, la racionalidad de la oferta y un equilibrio entre las viviendas que se pretenden terminar y los anejos. «Si una oferta propone diez pisos y 60 plazas de garaje no es muy racional», explica Fernández. El precio también es un factor importante aunque Visocan ha establecido un precio máximo por metro cuadrado.

Este se ha retocado al alza después de que la primera experiencia piloto puesta en marcha hace unos meses quedara desierta en primera y segunda convocatoria por la falta de rentabilidad para el inversor. Entonces se estableció un coste de 1.200 euros el metro cuadrado que ha subido hasta los 1.497 en áreas territoriales de precios superiores y a 1.412 en el resto. «Hay un incremento potente que hará que este plieogo sea ahora atractivo para los promotores», señala Fernández, que agradece el apoyo del consejero de Hacienda, Román Rodríguez, para hacer posible este concurso.

En el pliego se ha incluido una ampliación de crédito, lo que supone que si se inyectara más dinero para la adquisición de viviendas en alquier con esta estrategia se seguiría adjudicando por el orden de prelación de las ofertas presentadas en estos concursos, sin necesidad de nuevas convocatorias. El objetivo, ahorrar trámites y tiempo para sacar las viviendas al alquiler con la mayor celeridad.