El Gobierno plantea cambios en el bono social con una tarifa reducida

Aunque Ribera fía a la actuación de la UE otras medidas de calado, estudia un nuevo cálculo para desligarlo de una tarifa que sigue en récord

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, indicó este martes que el Gobierno sigue pendiente de las recomendaciones lanzadas por Bruselas en materia energética «sin perjuicio de los trabajos complementarios» que se puedan impulsar desde cada uno de los Estados. Y en ese sentido, su departamento trabaja «para reforzar la posición de los consumidores vulnerables», según apuntan fuentes gubernamentales a este diario.

En la práctica, se trata de una nueva vuelta de tuerca al bono social, el descuento de hasta el 70% en la parte del consumo de electricidad del que gozan 1,2 millones de hogares vulnerables en el consumo de luz. El cambio pasaría por vincular la tarifa de luz de este colectivo a un nuevo modelo en el que se establezca un precio razonable de la luz, cuya horquilla se analiza entre los 50 y los 60 euros/MWh. La luz está este miércoles cerca de 500 euros/MWh. Así, verían rebajado sustancialmente su recibo mensual, frente a la media que, solo en lo que va de mes, les supondrá abonar más de 300 euros/MWh si marzo finaliza con los actuales precios.

Hace una semana, el Gobierno decidió prorrogar las condiciones extraordinarias del bono social eléctrico. El problema con el que se están encontrando los consumidores acogidos al bono social es que el elevado coste de la electricidad se ha comido la ayuda de la que se estaban beneficiando, al superar con creces esos descuentos, que en muchos casos son imperceptibles para recibos superiores a los 100 o 200 euros.

Quién paga los 200 millones

Para reformar el bono social, el Gobierno tendrá que acometer también cómo será su financiación, al tratarse de una medida que supone un gasto de unos 200 millones de euros cada año. Hasta ahora, lo pagaban todas las comercializadoras eléctricas (independientemente de su tamaño o de qué mercado era en el que actuaban), aunque el Tribunal Supremo acabó con ese sistema al considerarlo discriminatorio, sin proponer una alternativa, que está pendiente de ser aplicada por el Ejecutivo.

Transición Ecológica también estudia aplicar una revisión de la retribución que perciben las centrales renovables, cuyo coste de generación no alcanza ni de lejos los actuales precios. El Gobierno ya llegó a un acuerdo con las asociaciones verdes para que se adelante un año el ajuste de las ganancias y dejar de cobrar desde que se haga efectivo el decreto los beneficios extra provocados por los altos precios.

Mientras tanto, el precio de la luz sigue en zona de máximos, a pesar de haber dado un ligero respiro para este miércoles. El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista baja un 13,2%, pero sigue disparado y marcará su segundo registro más alto de la historia con 472,97 euros/MH, una situación que se produce al calor de la espiral alcista del gas natural por el impacto de la guerra en Ucrania. Habrá tramos de la tarde, como el que comienza a las 20.00 horas, en el que subirá hasta los 600 euros/MWh.

El germen de esta espiral eléctrica sigue estando en la cotización del gas, que llegó a rozar este martes los 300 euros/MWh, aunque posteriormente se relajó hasta los 190 euros/MWh. El gas es necesario para activar las centrales de ciclo combinado, las últimas que entran en el sistema eléctrico -al ser las de mayor coste energético- para garantizar el suministro y la demanda de todo el sistema, y que representaban este martes un 19% del mix energético español, según REE.