La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera. / R. C.

El Gobierno esperará a Bruselas para proponer su plan de ahorro energético

Quiere que sus propuestas se ajusten a las que acuerden los ministros este viernes, tras las diferencias en torno al impuesto sobre las empresas del sector

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El Gobierno no quiere jugársela con el plan de contingencia energético y pretende evitar que sus propuestas no sean similares a las que salgan de Bruselas, como ya ocurrió con el impuesto a las energéticas. La filosofía del Ejecutivo y la Comisión Europea serán similares en torno a los programas de ahorro de luz y gas de cara a este duro invierno que se avecina. Pero en los detalles puede esconderse una realidad endiablada que suponga una discrepancia pública. Por comparación. Por ello, Moncloa ha decidido esperar a que los ministros del ramo energético acuerden este viernes las líneas claves de ese plan para después presentar el español.

Habrá que esperar finalmente a lo que salga de esa reunión ministerial. Esa es la consigna con la que trabajan los expertos del Ministerio para la Transición Ecológica de cara al plan de contingencia. En principio, el Consejo de Ministros iba a dar luz verde a ese documento este mismo martes, para remitirlo a Bruselas antes del día 30 de septiembre. Pero los plazos se han modificado. Esa jornada llegará un acuerdo que después será refrendado en España la próxima semana.

En la retina del Ejecutivo aún resuenan las diferencias entre la propuesta española en torno al nuevo impuesto a las compañías energéticas -y a la banca-, que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció en julio, y que se encuentra en tramitación parlamentaria desde mediados de septiembre. Justo en ese momento, la presidenta de la Comisión Europa, Ursula von der Leyen, explicaba su propuesta para gravar los beneficios extraordinarios a las compañías energéticas. La idea de Bruselas matizaba en parte la española, que opta por gravar los ingresos de las empresas del sector energético, sin mencionar a la banca, como sí quiere España.

En cualquier caso, el Ministerio de Hacienda insistió en su momento que se ajustaría a lo que finalmente determinara la Comisión Europea en materia impositiva. Una circusntancia que volvió a encender el debate político a cuenta de por dónde debía caminar España frente a sus socios europeos.

En cualquier caso, las líneas generales del plan de contingencia sí que se encuentran trazadas por parte de Transición Ecológica. Desde el departamento dirigido por la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, apuntan que se trata de un plan «estratégico y ambicioso» y que no se trata de un «mero plan para pasar el invierno». Es decir, tiene vocación a largo plazo. No solo servirá para los próximos meses «sino también para afrontar el futuro», indican esas fuentes.

Por una parte, ️sitúa el foco en la protección de familias y empresas. Además, excluye la posibilidad de que haya cortes de suministro en invierno, ya que en España «se encuentra garantizado», como ha recordado en ocasiones la propia Ribera. Además, es «el primer documento de estrategia energética tan exhaustivo», indican estas fuentes, que un estado miembro va a llevar a la Comisión Europea

Y con respecto a las luces de Navidad, insiten en que «no habrá obligación de suprimirlas». El plan va más encaminado a recomendaciones que a obligaciones legales.