La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. / la moncloa

El Gobierno empeora su previsión de déficit público al 8,4% para 2021

El Ejecutivo remite este viernes su Plan de Estabilidad a Bruselas y fía el cumplimiento de las reglas fiscales a la implementación de las reformas

CLARA ALBA Madrid

La rebaja de previsiones del PIB para este año (de casi el 10% al 6,5%) por la mala evolución del primer trimestre, con una caída del 0,5% según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), ha obligado al Gobierno a empeorar su previsión de déficit hasta el 8,4%. La cifra que el Gobierno ha remitido este viernes a Bruselas dentro del Programa de Estabilidad 2021-2024 supera en 0,7 puntos el 7,7% recogido en la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Las nuevas previsiones incluidas en la hoja de ruta que marca el camino hacia el equilibrio fiscal apuntan a que la senda del déficit será descendente hasta situarse en el 5% en 2022, el 4% en 2023 y el 3,2% en 2024. Es decir, al menos hasta 2025 España no conseguiría cumplir con la regla del 3% que Bruselas establece de límite. Por su parte, las previsiones de la deuda pública también empeoran hasta el 119,5% para eset año, desde el 117,4% anterior. Y todavía se mantendrá en el 112,1% en 2024.

Durante su comparecencia ante los medios, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha explicado que ya negocia con Europa que la suspensión de las reglas fiscales que se aprobó durante la crisis y que en principio finaliza este año, se mantenga al menos hasta 2022. Considera que eso será suficiente para que, con las reformas que se irán implementando, los datos se vayan ajustando en los años sucesivos demostrando el compromiso del Gobierno con la reducción de los desequilibrios.

La administración central sigue asumiendo la mayor parte del coste de la pandemia, con un déficit estimado para este año del 6,3%, desde el 7,5% de cierre de 2020. Las comunidades autónomas acabarán el año con un 0,7% frente al 1,1% de referencia, «gracias a que cerraron 2020 con un déficit del 0,2% frente al 0,6% estimado inicialmente y 'arrastran' cuatro décimas del PIB a la mejoría de 2022», ha explicado Montero. Por su parte, las corporaciones locales terminarán en equilibrio presupuestario, mientras que el déficit de la Seguridad Social alcanzará el 1,5%, desde el 2,6% de 2020.

La nueva previsión de déficit se mantiene, no obstante, por debajo del 10,97% registrado a cierre de 2020, si se incluye el impacto de la Sareb. Montero ha explicado que aunque el dato sí incluye las previsiones del gasto que habrá este año por medidas como los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), se encuadra en un escenario inercial. Es decir, no tiene en cuenta las reformas que se incluirán en el Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia que también se remite este viernes a Bruselas.

De hecho, desde el Ministerio confirman que los 2.000 folios que se remitirán para acceder a los fondos europeos no incluirán el detalle de estas reformas, más allá de una enumeración de las mismas y los objetivos que se quieren conseguir con ellas. A partir de ahí, serán las negociaciones en el marco del diálogo social, en el caso de la reforma laboral, o en el Pacto de Toledo, para las pensiones, las que vayan detallando los documentos.

En cuanto a la reforma fiscal, Montero ha indicado que tampoco habrá medidas concretas de momento, insistiendo en que su aplicación «irá acompañando siempre a la evolución del crecimiento económico y de la creación de empleo». «Hay que evaluar en cada momento y en cada año presupuestario cuáles van a ser las previsiones de crecimiento», insiste.

Impuestos y recaudación

El Ministerio de Hacienda confía en que la mejora de la economía a lo largo del año permita un incremento de los ingresos del 5,7% este año desde las cifras de 2020, hasta los 489.643 millones de euros. Los ingresos impuestos aumentarán un 7,6% este año, para alcanzar los 275.243 millones de euros, tras el desplome sufrido el pasado año por el parón de la actividad.

Según las nuevas estimaciones del Gobierno, la recaudación por IRPF subirá un 5,9%, el IVA aportará un 7,8% más a las arcas públicas, mientras que el impuesto de Sociedades, con una fuerte caída en 2020, recaudará un 13,9% más por la mejora de los beneficios empresariales y por el incremento de devoluciones. También se espera que los impuestos especiales recauden un 4,6% más este año.

Montero ha defendido la política fiscal del Gobierno, recordando que está en línea con otros socios europeos, pese a que países como Alemania o Francia han sido mucho más contundentes al anunciar que no subirán impuestos. Desde el Ejecutivo insisten en que la reforma fiscal estará supeditada al crecimiento, indicando que el objetivo es «modernizar el sistema, mejorando areas de actividad que ahora resultan opacas». Eso sí, se profundizará «en alguna figura fiscal en línea con lo que también se está produciendo a nivel internacional», en referencia a una subida del impuesto de Sociedades.