Las estaciones de servicio afrontan la jornada con incertidumbre, ya que el escaso margen les ha impedido adaptar los sistemas informáticos. / Juan Carlos alonso

Las gasolineras canarias prevén una «avalancha» con el estreno de los 20 céntimos y tras días de caída de ventas

El malestar crece en el sector ante la incapacidad de asumir la bonificación. Dudan de que el Gobierno pague en una semana como ha dicho la ministra de Hacienda. Algunas estaciones de servicio estudian su cierre

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ Las Palmas de Gran Canaria

Las estaciones de servicio de Canarias prevén para este viernes una «avalancha» de vehículos a repostar con el arranque de la bonificación de 20 céntimos por litro, sobre todo después de que desde el lunes, cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la medida, las ventas hayan caído de forma sustancial. Los consumidores están esperando a hoy para recargar sus vehículos, según apuntan fuentes del sector, que creen que la jornada va a ser «caótica».

Las estaciones de servicio de las islas trataban este jueves de acelerar la adaptación de sus sistemas informáticos o instalar actualizaciones provisionales en sus programas de gestión para poder hacer efectiva la bonificación de 20 céntimos. Sin embargo, no todos lo tendrán preparado por la premura con la que el Gobierno ha aprobado la medida que ha cogido por sorpresa al sector. En esos casos se gestionará la subvención de forma manual.

En las últimas 48 horas se han sucedido las reuniones entre las distintas organizaciones empresariales del sector de las estaciones de servicio de todo el país por el malestar que ha generado la medida del Gobierno. El sector, muy tocado tras dos años de crisis y caída de las ventas por la covid, asegura que no tiene músculo financiero para poder adelantar la bonificación.

En Canarias se estima que el coste medio que va a soportar una gasolinera mediana al mes es de entre 18.000 y 20.000 euros mientras que en las grandes ronda entre los 60.000 y 80.000 euros. El sector se queja de que el Gobierno «les haya pasado el problema» y les haya elegido para financiar su bonificación.

De las 500 estaciones de servicio que hay en Canarias, más de la mitad son propiedad, están subarrendadas o franquiciadas por pymes y autónomos que no tienen capacidad de soportar estos altos costes, según señalan estas fuentes.

A última hora de ayer había estaciones de servicio en las islas, tanto tradicionales como automatizadas, estudiando el ir a un cierre patronal ante las dificultades que plantea la medida, según reconocieron a CANARIAS7. En la península ya hay estaciones de servicio que han anunciado su cierre temporal al no poder asumir el adelanto de la ayuda.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunció ayer que las estaciones de servicio podrán pedir des hoy un anticipo a cuenta del descuento que tienen que aplicar a los combustibles. Para ello, a partir de este viernes habrá un formulario en la página web de la Agencia Tributaria que tendrán que cumplimentar las gasolineras que aspiren al anticipo. Montero también aseguró que el Gobierno devolverá el dinero de la bonificación la próxima semana.

Sin embargo, el sector se muestra escéptico con ambas cuestiones y advierte de que el Gobierno les asfixia al obligarles a ser ellos los que financien esa bonificación. «Conociendo el funcionamiento de la burocracia en España tenemos muchas dudas de que el Gobierno vaya a gestionar en tan poco tiempo las miles de solicitudes que les van a llegar el viernes. De hecho, aún no está habilitado el formulario para pedir el anticipo», indicaban ayer fuentes del sector.

En su opinión, la medida se va a traducir en miles de gasolineras adelantando liquidez y sin flujo de caja, lo que, según estas fuentes, «va a llevar a más de una al cierre». Como apuntan, algunas estaciones van a tener que recurrir a financión externa para poder hacerse cargo de la bonificación, lo que les generará unos intereses que nadie les va a pagar. «La situación es injusta. El eslabón más débil, las gasolineras, somos las que vamos a tener que asumir la medida. Esto nos hace mucho daño», afirma, Antonio Arbelo, propietario de una gasolinera en Gran Canaria.