Futuro y competitividad, un camino marcado en Canarias

25/04/2019

La modernización, el relevo generacional, el autoabastecimiento y la gestión del agua son los principales retos del sector. Así pues, para afrontar esta situación es necesario un plan definido de desarrollo agroalimentario que convenza a todos.

El sector primario en Canarias se enfrenta a varios desafíos de cara al futuro, con el objetivo de que se gestione un mercado competitivo en un territorio fragmentado, que goza de un producto diferenciado y de calidad. Entre los principales retos que los profesionales del sector han abordado se encuentran la modernización de la industria, el relevo generacional entre los profesionales, el autoabastecimiento y la gestión del agua, clave en la competitividad y supervivencia del negocio.

Estas cuatro tareas se perfilan como principales desafíos y por tanto líneas de acción para el sector primario en la comunidad autónoma, que supone a su vez las bases de una estrategia definida por las instituciones públicas, las políticas y el sector.

Cohesionar, modernizar y profesionalizar son algunas de las herramientas para un sector más competitivo

El objetivo del sector primario para enfrentarse a las próximas décadas pasa por un plan definido para el desarrollo agroalimentario, que de la mano de los profesionales y los gobiernos locales, insulares y regional pretende impulsar políticas para fortalecer la estructura de producción, y de esta forma aumentar la calidad y engrandecer el trabajo y la economía de los productores.

El empuje a la modernización y la innovación es fundamental para un territorio fragmentado como es Canarias, que debe enfrentar las dificultades y potenciar sus fortalezas, que necesitan del impulso a su diferenciación y autenticidad del producto.

Otro de los grandes obstáculos que ponen en jaque al sector en la actualidad es el planteamiento del futuro, que tiene la necesidad de fomentar el relevo generacional entre los profesionales. En este sentido, tal y como ha recordado el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno canario, Narvay Quintero, en el transcurso de la VI edición del Foro del Sector Agroalimentario, en Canarias se deben hacer «todos los esfuerzos posibles para fomentar esta actividad entre las nuevas generaciones, para que apuesten por participar de esta industria y que hagan crecer y profesionalizar el sector primario con una nueva visión, conocimientos y una perspectiva más fresca e innovadora».

Futuro y competitividad, un camino marcado en Canarias

La gestión del agua. El agua es y siempre ha sido en las islas un aspecto fundamental para la supervivencia no solo del sector primario sino de todo el entramado empresarial y económico del archipiélago. Los retos y objetivos del sector pasan necesariamente por una gestión eficiente, moderna, innovadora y sostenible del agua tanto en su captación, transporte, depuración o desalación, de una forma integral.

Canarias es especialmente sensible al agua, por lo que su gestión es una cuestión y una responsabilidad que afecta a la ciudadanía, la administración pública, los empresarios y profesionales. En este sentido, el consejero regional Narvay Quintero ha hecho hincapié en el convenio de obras hidráulicas con el Estado, que ha sido diseñado junto a los cabildos insulares.

Este proyecto marca un horizonte de tiempo de aquí a diez años, con tres convenios consecutivos a base de acuerdos flexibles orientados a cubrir las necesidades de una sociedad cambiante, y de esta forma ir avanzando hacia una gestión integral de este recurso.

Camino a la soberanía alimentaria

Objetivo. En las islas existe el reto de avanzar en la independencia del exterior, generar una línea de autosuficiencia en el archipiélago e implementar las condiciones necesarias para un sector primario cohesionado, moderno y profesional.

Producto local. En este sentido, el sector primario debe poder planificar la producción, la venta y comercialización de un producto, que debe ser una apuesta por la calidad y diferenciación. También la población local es clave en este aspecto, ya que apostar por el producto local, por el profesional isleño, el comercio de kilómetro cero y los productos frescos y de la comunidad fomenta una economía circular y una garantía alimentaria y económica de futuro.