María Jesús Montero, ministra de Hacienda / EFE

Montero anticipa una subida del techo de gasto sin precedentes

La ministra de Hacienda contempla incorporar la inyección europea a los presupuestos. Ello elevará el techo de gasto en más 20.000 millones de euros, lo que llevaría la cifra hasta los más de 150.000 millones

Cristina Vallejo
CRISTINA VALLEJO Madrid

Con el inicio del nuevo curso, en el mismo mes de septiembre, el Gobierno comenzará con los trámites que conducen a la presentación del Proyecto de Presupuestos Generales del Estado. En su diseño se tendrá en cuenta que a partir del año que viene se comenzarán a repartir los recursos en forma de préstamos y transferencias directas del fondo de reconstrucción europeo que se aprobó a finales del mes de julio y que supondrá una inyección total de 140.000 millones de euros en varios años. Y, más inmediatamente, ya en otoño, se espera que el país comience a recibir el dinero del SURE, el programa comunitario en forma de préstamos que se aprobó en mayo para cubrir gastos derivados de la protección de los empleos de los efectos de la covid-19.

Precisamente, esta misma semana, el Gobierno español era el primero en apelar a estos recursos, con una solicitud superior a los 20.000 millones de euros para pagar las prestaciones por ERTE y la extraordinaria para autónomos. La cantidad final dependerá de las solicitudes que realicen el resto de los países, porque el fondo se limita a 100.000 millones de euros, como máximo, y los tres principales beneficiarios no pueden sumar más de un 60% de esa cantidad.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya ha esbozado en qué consistirá uno de los primeros trámites hacia los presupuestos y que estará condicionado por esas ayudas europeas: en una entrevista concedida a la agencia EFE, la ministra ha explicado que para 2021 se registrará un incremento del techo de gasto que no tendrá parangón con el efectuado en otros ejercicios, puesto que estará «alterado» por la incorporación de esos fondos europeos. El objetivo del Gobierno es que en las cuentas de 2021 se incorpore la primera anualidad de las transferencias del fondo europeo de recuperación, en particular del mecanismo de recuperación y resiliencia, que en total comprende 59.000 millones de euros en tres años-, cuyo efecto alterará el techo de gasto.

El techo de gasto para el ejercicio 2020, que se aprobó en consejo de ministros a principios del mes de febrero y que pasó el trámite parlamentario a finales de ese mes, ascendía a los 127.609 millones de euros. Pero las cuentas públicas para el ejercicio 2020 se quedaron en esta fase de elaboración. No se avanzó más por varias razones: el Gobierno quería tener atados los apoyos antes de llevar el proyecto de presupuestos al Congreso de los Diputados; y, sobre todo, estalló la pandemia que desbarató planes y números.

Los 127.609 millones de euros planeados de techo de gasto para los presupuestos de 2020 suponían un aumento del 3,8% respecto al presupuesto base del año 2019 (122.899 millones de euros), si bien, de acuerdo con el proyecto de cuentas públicas presentado por el Gobierno de Pedro Sánchez para el ejercicio 2019 -que no obtuvo el visto bueno de las Cámaras, lo que llevó a la celebración de elecciones- el techo de gasto planteado era de 125.000 millones de euros, cifra que suponía un crecimiento del 4,4% respecto al de 2018 (119.800 millones).

La ministra anticipa un crecimiento incomparable del techo de gasto para el año que viene, superior a los 20.000 millones de euros, recurso que provendrá de los fondos europeos. Ello podría implicar que el techo de gasto para 2021 podría superar los 150.000 millones de euros.

En la pasada crisis fue cuando se registró su mayor aumento, cuando pasó de los 160.200 millones de euros de 2009 a los 182.400 millones de 2010, precisamente, una cifra similar de incremento (22.000 millones) a la que anticipa la ministra para el próximo ejercicio.

Desde el departamento de Montero no se precisa cuál será la cifra que alcanzará el techo de gasto. «Todavía es pronto para saber», afirman. Aunque constatan que habrá un fuerte incremento sobre los presupuestos generales del Estado actuales, motivado por la llegada de los fondos europeos.

No hay fecha para la aprobación del techo de gasto en consejo de ministros. Pero María Jesús Montero habla de que quiere presentar los presupuestos entre finales de septiembre y principios de octubre. El objetivo es que su tramitación esté avanzada y los apoyos parlamentarios, «bastante acordados» con los grupos políticos cuando se envíe a Bruselas el plan presupuestario, antes del 15 de octubre. Además, por esas fechas también se prevé enviar a Bruselas el plan nacional de reformas que incorpore los proyectos que se financiarán con los recursos europeos. Y el Ejecutivo actualizará sus previsiones macroeconómicas. En este sentido, la ministra prevé que el déficit público cerrará este año «algo por encima» del 10,38% del PIB que comunicó a Bruselas esta primavera.

En cuanto a las políticas de ingresos que se prevé incluir en las cuentas del año que viene, Montero explicó a EFE que negociará con los partidos políticos los cambios fiscales y no descarta que se puedan retraar algunas subidas de impuestos previstas, dado que los tributos deberían ir «acompasados» con la situación de la economía. Montero deslizó que el pacto de legislatura firmado con Unidas Podemos no contemplaba la posibilidad de una «hecatombe económica» que ha provocado la pandemia.

Ese pacto de Gobierno incluía subidas del IRPF en sus tramos más elevados, así como el establecimiento de un tipo mínimo en Sociedades, como movimientos tributarios más relevantes.