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La CEOE, autónomos y pymes de transportistas rechazan la huelga, lo que desinfla el paro

Fenadismer, la asociación que en marzo sí se unió a las protestas provocando el caos de la distribución decide ahora en asamblea no secundarlas

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

El paro convocado por la Plataforma en Defensa del Transporte a partir del lunes de forma indefinida comienza a desinflarse. Una de las plataformas más representativas del sector, Fenadismer (Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España), ha decidido en una asamblea extraordinaria celebrada este miércoles no secundar la huelga.

Esta federación, que representa a 32.000 pymes y autónomos del transporte de mercancías con más de 60.000 vehículos, apoyó el pasado mes de marzo los paros que lideraba Manuel Hernández, presidente de la Plataforma del Transporte por Carretera, lo que complicó muchísimo la situación y tensionó enormemente la cadena de distribución, con desabastecimiento de ciertos productos en algunos supermercados durante semanas.

En esta ocasión da un paso atrás después de celebrar una asamblea extraordinaria para preguntar a sus asociados su opinión. En un comunicado aseguran que las medidas que se han tomado no justifican esta medida de «presión límite». Aseguran que la situación del transporte no es la misma que tenía en marzo y que las medidas que entonces se aprobaron han permitido incrementar sus tarifas y disfrutar de bonificaciones que ayudan a compensar el impacto de la subida de costes.

Pero el rechazo es unánime también por parte de la patronal de empresarios (CEOE), los autónomos (ATA) y la confederación de las pequeñas y medianas empresas (Cepyme). En un comunicado conjunto las tres organizaciones expresaron su oposición al paro previsto para el lunes al entender que «solo agravará la difícil situación económica» en la que ya se encuentran las empresas y la población.

Indicaron que respetan la decisión de los que quieran ejercer su derecho a la huelga pero no a que «impongan su voluntad a los que deseen seguir trabajando». Así, exigen que no se vuelvan a repetir los «actos violentos, coacciones, bloqueos y cortes de tráfico» que se dieron en marzo.

Es la misma decisión que han tomado este mismo miércoles los transportistas valencianos (FEVT), lo que sumaba una asociación más en contra al rechazo ya notificado hace días por el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC). Tras estas decisiones contrarias a la huelga, los paros convocados a partir del lunes no tendrán el mismo efecto que hace ocho meses.

Y es que hasta ahora el resto de asociaciones lo han rechazado y han apostado por la vía de la negociación con el Gobierno, como las organizaciones EMT, UNO y Astic, que también forman parte del CNTC. Además, el sindicato UGT lanzó un comunicado este martes en el que rechazaba el paro y abogaba por una mesa sectorial de diálogo ya que «no ve razones de calado» para esta convocatoria. En este sentido, recordó que esto no se trata de una huelga sino de un «paro patronal».

Este diálogo que pide el sector podría ser la clave para que la Plataforma desconvocase los paros después de que su presidente confirmara que si el Gobierno se compromete en firme, «levantarían el pie» de las protestas. Por su parte, el Ejecutivo se abrió este martes a reunirse con ellos y hacer «todo lo necesario» para evitar este paro.