«Estimularemos otros sectores hasta que el turismo se reactive»

El Gobierno de Canarias tiene ya trazada una hoja de ruta para cuando finalice el estado de alarma y la actividad económica inicie el proceso de descongelación al que ha sido sometida y empiece a funcionar. El viceconsejero de Empleo reconoce que el sector turístico, motor de la economía canaria, será uno de los que más tardará en volver a la normalidad.

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

— Canarias ha sido la segunda región con mayor pérdida de empleo en marzo a consecuencia del coronavirus, ¿cómo lo valora?

— Era previsible que el dato, después de que se decretara el estado de alarma, iba a ser muy malo por el peso del sector servicios en nuestra economía. Además si lo vinculamos a la afiliación a la Seguridad Social hay otras variables que marcan el crecimiento o bajada de lo cotizantes. Y es que en Canarias hay un alto porcentaje de contratación temporal. Ha habido extinciones de contrato antes del 14 de marzo y después, cuestión que estaba prohibida y cuya nulidad tendrán que determinar los juzgados de los Social cuando pase todo esto. Con todo esto y teniendo en cuenta que la contratación también ha bajado en marzo se produce un descenso de la afiliación en 51.051 personas. Así todo seguimos en 767.089 afiliados y hay un elemento esperanzador y es que todavía se siguen realizando contrataciones en algunos sectores, como la limpieza y la alimentación. Y hay que recalcar que este no es el peor dato de paro de la historia de Canarias. El peor fue en 2013, cuando se alcanzaron 297.000 parados. Estamos lejos de alcanzar aquellas cifras porque los ERTE de causa mayor han contenido ese efecto. Esos contratos están suspendidos no sin trabajo. La diferencia de esta crisis con la de 2008 es que ahora las medidas buscan proteger a trabajadores y empresas. Ahora se trata de acertar con las políticas económicas para que ayuden a levantar el vuelo.

— ¿Levantaremos pronto ese vuelo?

— Todo dependerá de las medidas económicas, políticas y fiscales que se tomen y que requieren de revisión constante porque esta crisis es muy cambiante. Se deben ir tomando según se vaya avanzando para preservar el tejido productivo, las empresas y a los trabajadores. La recuperación va a ser lenta pero va a ser segura y desde el Gobierno de Canarias no vamos a cesar en ese empeño.

— ¿Teme que los ERTE por fuerza mayor presentados durante el estado de alarma puedan reconvertirse cuando decaigan en ERE extintivos, es decir, despidos?

— Hay que tener en cuenta que los ERTE de causa mayor tiene una salvaguarda de mantenimiento de empleo de seis meses. Esto supone que si se reconvierte un ERTE por causa mayor en otro de otro tipo se tendrá que ir a reducción de jornada o suspensión de contrato pero no despidos. Se van a evitar los despidos. Eso en algunos sectores pero en otros, que están muy vinculados al sector turístico, como el hotelero y el del alquiler de vehículos, el hecho causante del cierre va a persistir porque muchos turistas van a seguir manteniendo restricciones sanitarias además de que los países emisores pueden poner limitaciones a lo viajes.

— Insisto, hay empresarios que advierten de que se van a producir muchos despidos en los próximos meses.

— Tenemos que empezar a pensar y tener claro que para salir de esta situación y no llegar a un estadio de incertidumbre laboral que lleve a una extinción de contratos la unidad de acción política, patronal y sindical es fundamental tomar medidas. Y entre ellas debe haberlas económicas. El Gobierno de Canarias ya tiene sobre la mesa una batería de ellas, con propuestas de todos los partidos, y se trata de que en el momento en el que se produzca el levantamiento del estado de alarma podamos resistir y amparar a empresas y trabajadores para que no se dé la extinción de contratos. Estas medidas deben ser consensuadas, deben activarse cuanto antes y estimular a otros sectores que están llamados a resistir en la medida que se pueda en los próximos meses la crisis que tenemos y hasta que recupere peso el sector turístico.

— ¿Tienen alguna medida prevista para el sector turístico?

— Desde el Gobierno de Canarias vamos a solicitar al Estado una prórroga de seis meses de los ERTE de causa mayor, que acabarán cuando decaiga el estado de alarma. Y que se haga con las mismas condiciones: exoneración de cuotas a la Seguridad Social (del 75% en empresas de más de 50 trabajadores y del 100% en las de menos de 50) y el pago de las prestaciones a los trabajadores. El sector turístico no se va a recuperar de forma inmediata. Le va a llevar unos cuantos meses. Seis meses de prórroga creemos que es suficiente para que, en cuanto se recupere la actividad, los trabajadores vayan a incorporándose a la actividad.

— ¿Reclamarán también el poder usar los fondos del superávit?

— Por supuesto. Es importante dar agilidad administrativa para que no se paralicen los proyectos de inversión. Tenemos que ser rápidos y tenemos que tener capacidad de endeudamiento. Europa tiene que ser claro. No podemos seguir con restricciones. Canarias necesita utilizar los recursos que están apalancados en los bancos y fruto de los superávit de años anteriores. Necesitamos capacidad de gasto y endeudamiento para tener la recuperación que todos queremos.

— ¿Qué medidas podrían adoptarse?

— Todo el mundo coincide, no solo en Canarias sino también en la Unión Europea, que una de esas medidas es un fuerte impulso de un plan de inversión muy potente para que podamos tirar del sector de la construcción en este tiempo. Una muy lógica, aunque no me toca a mi decirla, es aprovechar este tiempo de parón del sector hotelero y turístico para especializarlo aún más. Sabemos que a nivel global somos uno de los destinos turísticos más consolidados del mundo y ahora podemos aprovechar para hacerlo muchísimo mejor. Por tanto, ese plan de inversiones que tiene que ser potente y de carácter intersectorial tiene que ir e incidir para especializar aún más nuestro sector turístico.

— ¿Se trataría entonces de que la construcción releve al sector turístico?

— Y potenciar otros sectores. Si la construcción activa a ciento o miles de trabajadores en este tiempo puede generar las sinergías para ir generando otros sectores vinculados y no solo los industriales sino otros como el de la restauración. Esto permitiría recuperar el consumo interno y permitiría que los trabajadores podrían consumir y mantener la actividad económica. Otra medida es garantizar un nivel de renta a los sectores más vulnerables de la sociedad y no tengan ingresos para que puedan resistir durante este tiempo hasta que se vayan generando otras medidas de activación del empleo. Desde la Consejería ya estamos trabajando y hemos solicitado al sector hotelero propuestas de formación y de políticas activas de empleo para ponerlas en marcha cuanto antes y durante dure esta crisis.

— ¿Qué horizonte manejan de recuperación del empleo en Canarias después de esta crisis?

— Esa es una previsión muy incierta. Nos gustaría que fuera lo antes posible pero todo dependerá de cómo se vaya comportando el escenario externo, toda la situación internacional que estamos viviendo por la crisis sanitaria y otras que podrían venir porque si hay países que no recuperan bien su economía podría traducirse en problemas para sus empresas del transporte, como lo de Thomas Cook, e impedir que a recuperación del sector turístico sea lo temprana que nos gustaría.

— Lo que sí parece claro es que es el momento del papá Estado, ya que sin ayudas públicas no habrá salida.

— Sí, este es uno de los modelos que ha cambiado respecto a 2008. Entonces imperó un modelo de libre mercado, de falta de regulación y de poco intervencionismo del Estado y ésta es todo lo contrario. En primer término se está poniendo a las personas. Hay que poner como referente a los sanitarios y todo los trabajadores que desde su ámbito están haciendo una gran labor por todos, incluido el sector público con la tramitación de los ERTE. Las diferencias de esta crisis con la de 2008 hay que ponerla de relieve porque ahora se apuesta por medidas de corte keynesiano y que estuvieron ausentes en 2008.