Clientes en una oficina bancaria. / R. C.

Los espías de la CNMV descubren prácticas irregulares bancarias con los clientes

Hallan «debilidades» al asesorar verbalmente sobre las inversiones, opacidad en los costes y «contradicciones» en una parte de la información

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Los espías anónimos que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha enviado por segunda vez a las sucursales bancarias han hallado «algunas debilidades» en las prácticas comerciales de los trabajadores de las oficinas al informar verbalmente sobre el asesoramiento a la hora de adentrarse en algún tipo de inversión. Esa es una de las conclusiones a las que ha llegado el supervisor bursátil en el nuevo ejercicio de análisis realizado (el primero fue en 2016) para similar visitas de supuestos clientes a varias entidades para comprobar cómo comercializan los fondos de inversión.

Aunque la CNMV admite que «no se ha observador de forma generalizada» la existencia de recomendaciones «implícitas no reconocidas como asesoramiento» ni situaciones en las que el empleado del banco «condicione» la decisión del cliente, parte de las entidades siguen manteniendo vicios que bordean la mala praxis al recomendar inversiones.

El estudio, realizado a través de visitas anónimas a unas 800 sucursales de las entidades (un 68% del total) ha abarcado grandes pobalaciones entre septiembre y noviembre del año pasado. Aunque en ningún caso el supuesto cliente llegó a completar la adquisición de un fondo de inversión.

En concreto, la CNMV ha descubierto información calificada como «contradictoria» cuando el banco informa sobre si los fondos recomendados estarían gestionados por el propio grupo o también se incluirían fondos de otras gestoras.

Por otra parte, no todas las entiaddes ofrecen una información de seguimiento de las inversiones, posterior a la recomendación sobre un producto. «Se observaron casos en que esta información o no llegó a facilitarse, o solo se facilitó después de que el cliente» insistiese, indica el supervisor.

Solo en la mitad de las ocasiones se informó «espontáneamente» al pequeño inversores sobre la existencia de costes. «Se observa -indica la CNMC situaciones en las que se informó, incorrectamente, de la inexistencia» de esos costes.

Los espías también hallaron que «en muy pocos casos se explicó si el asesoramiento era de la modalidad independiente o no independiente» y en los casos en los que se facilitaron explicaciones «no fueron correctas» con frecuencia.

La CNMV recuerda que las normas de conducta del mercado de valores establecen un deber general de información por parte de las entidades prestadoras de servicios de inversión a sus clientes. Los clientes deben ser adecuadamente informados debiendo ser la información que se les facilite, incluida la verbal, imparcial, clara y no engañosa.

La información transmitida verbalmente por el personal comercial a los clientes con carácter previo a la prestación de un servicio de inversión es un aspecto muy relevante del proceso de comercialización de los instrumentos financieros y resulta clave que sea correcta y completa, para que aquellos puedan tomar decisiones sobre sus inversiones con conocimiento de causa. Por ello, las entidades que prestan servicios de inversión deben adoptar medidas oportunas para el refuerzo de la formación de su red de ventas y de los procedimientos para el traslado de la información verbal a los clientes.