El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada al Consejo Europeo de Bruselas. / EFE

España y Portugal defienden medidas exclusivas para bajar la luz

Sánchez asume que la desvinculación del gas por la que luchaba solo será viable a medio plazo ante las reticencias de buena parte de sus socios europeos

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha interiorizado que la compleja decisión de desvincular el precio del gas del de la electricidad no tendrá el visto bueno del Consejo de Europa que se reúne desde ayer por la tarde para tratar los planes de actuación frente a la crisis de la guerra en Ucrania. Antes de comenzar las sesiones, Sánchez pide tener en cuenta la «particularidad» de la Península Ibérica en materia energética y acepte que España y Portugal puedan limitar los precios.

El presidente insiste en adoptar «una solución para todos», en igualdad de condiciones. Pero admite al mismo tiempo que no será posible habilitar el sistema que permita esa desvinculación que España lleva reclamando desde el pasado verano. En este sentido, ha incidido en que la Península tiene una interconexión «mínima con el mercado energético europeo» por debajo del 3% y ha defendido que esto es «perfectamente compatible» con otras medidas como las compras conjuntas de gas o más a largo plazo la reforma estructural del mercado energético.

En declaraciones a su llegada al Consejo Europeo en Bruselas, Sánchez afirmaba que lo que busca es «una solución para todos» ante la crisis energética actual pero dado que «esto puede llevar unas semanas». Frente a las acciones que se pueden aprobar en el Consejo de Ministros del próximo martes, Sánchez asume que la desvinculación del gas llegará en un segundo escenario a medio plazo;y en un tercer estadio, la reforma completa del mercado marginalista.

Por ahora, lo que plantean España y Portugal es que se pueda responder a la «particularidad» de estos dos países frente al resto de la UE. Sería una especie de exclusividad energética, que permita una actuación conjunta, teniendo en cuenta que comparten sistema eléctrico de precios.

Topar el gas ibérico

Aunque la propuesta será debatida en el seno del Consejo –que puede prolongarse hasta bien entrada la madrugada de este mismo sábado– la solución que se baraja en Moncloa y en el Ministerio para la Transición Ecológica pasa por limitar el precio del gas en el mercado ibérico para que deje de condicionar las alzas y récord que ha venido marcando el mercado mayorista de luz (el 'pool'). Si el gas no puede subir más de un tope, la luz tampoco. Y así se conseguiría evitar nuevos precios desorbitados. El máximo histórico se registró el pasado 8 de marzo, cuando alcanzó los 545 euros/MWh.

Pero esta vía no es fácil ni técnicamente, por la complejidad que supone limitar el precio. Ni de cara al futuro, cuando habría que compensar con alguna fórmula a las empresas impactadas por esta medida:las gasistas y propietarias de centrales de ciclos combinados. Sería ahorrar ahora dinero para pagarlo después, vía déficit eléctrico.

El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista para este viernes se disparará un 17% frente al de ayer y volverá a superar la cota de los 250 euros/MWh, hasta los 263. Se rompe la racha de ocho jornadas consecutivas en las que el 'pool' se había consolidado por debajo de la barrera de los 250 euros. Por su parte, la cotización del gas cayó un 10% hasta por debajo de la referencia de 110 euros/MWh. cuando comenzó la guera se encontraba en 70 euros.