Una señora pasa ante una terraza vacía en Miranda de Ebro. / A. Gómez / EP

España mantendrá la segunda mayor tasa de paro de la OCDE aún en 2022

El PIB caerá un 11,6% este año, un desplome solo superado por Argentina, y crecerá un 5% en 2021, dos puntos menos de lo previsto por el Gobierno

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZ Madrid

España sufrirá una recuperación económica más lenta que la de países de su entorno, debido en gran medida a la gran dependencia de los servicios, sobre todo del turismo, un sector que sigue prácticamente paralizado desde que estalló la pandemia y sobre el que sobrevuela una gran incertidumbre. Este análisis realizado ya por varios organismos lo plantea este martes también la OCDE, que en su informe semestral de perspectivas sobre los países miembros señala que el PIB español caerá un 11,6% este año y crecerá solo un 5% en 2021 y un 4% en 2022.

A pesar de los malos datos, son mejores que los que la organización dio en junio, cuando pronosticaban que en caso de una segunda ola en otoño el desplome del PIB español sería del 14,4%. Aún así, la caída del 11,6% es mayor que la prevista por el Gobierno (-9,2%), pero menor que la pronosticada por la Comisión Europea (-12,4%) para este año. El batacazo español será el segundo mayor del G20, solo por detrás de Argentina (-12,9%), aunque seguido de cerca por Reino Unido (-11,2%). «Las restricciones para controlar la pandemia y la interrupción continua de los viajes serán un lastre para la recuperación hasta que se disponga de una vacuna eficaz», señala el informe como razón principal de este desplome.

Lo más negativo es que se prevé que el desempleo se mantenga en una tasa «muy alta» al menos hasta 2022, año al que llegan sus proyecciones. Según sus cálculos, la tasa de paro finalizará el año en el 15,8%, casi dos puntos por encima de la del año pasado. Un volumen que continuará creciendo en 2021 hasta el 17,4% y cerrará 2022 en el 16,9%. Ello supondrá que el consumo privado se resienta, cayendo un 14% este año.

Mayor capacitación para «reasignar» puestos de trabajo

En este sentido, la organización asegura que hay que mantener el «actual enfoque flexible» de políticas de ayuda a las empresas y trabajadores, dirigiendo el apoyo fiscal a los más afectados por la crisis. Y piden que aunque los ERTE sigan apoyando a los empleados más afectados, deberían ir acompañados de «más capacitación y políticas activas de empleo» para prepararse para la «reasignación» de recursos entre empresas y sectores.

Y como todo indica que al fuerte repunte del PIB del tercer trimestre (+16,7%, según el INE) le siga una contracción en el cuarto, la organización asegura que la recuperación en España, como en otros países europeos, será «gradual» e «incompleta». El nivel de PIB se mantendrá por debajo del de 2019 aún en 2022, sobre todo debido a que el aumento previsto del consumo privado -gran palanca de crecimiento de los últimos años- se verá «limitado» por la recuperación incompleta del mercado laboral y el ahorro de los hogares por la elevada incertidumbre.

Por parte del Gobierno, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, destacó que la OCDE no ha tenido en cuenta en sus nuevas previsiones para España la inyección de 27.000 millones de euros procedente de los fondos europeos, que aportará dos puntos adicionales al crecimiento del PIB, lo que situaría sus cálculos «en línea» con los del Ejecutivo.

Eso sí, el organismo se prevé que la inversión empresarial se recupere, respaldada por bajas tasas de interés y la paulatina disminución de la incertidumbre, aunque la debilitada posición de las compañías limitará también una recuperación más completa. Para que la situación mejore a medio plazo, la OCDE confía en una recuperación más rápida de lo esperado en el turismo en caso de que la vacuna llegue pronto y un uso apropiado de los fondos de recuperación europeos, por los que España recibirá 72.000 millones de euros en tres años para impulsar la digitalización y la sostenibilidad en todos sus sectores económicos.

Con respecto al resto de indicadores macroeconómicos, la OCDE estima que la ratio de deuda rondará el 120% del PIB durante los próximos dos años. Además, el déficit escalará hasta el 11,7% en 2020 y se reducirá gradualmente hasta el 9% en 2021 y el 6,6% en 2022, aún muy por encima del nivel precrisis.

Luz al final del túnel

A nivel europeo, la eurozona se hundirá un 7,5% en 2020, con España a la cabeza, pero se recuperará un 3,6% en 2021. Y a nivel mundial, la OCDE empieza a ver la luz al final del túnel gracias a las expectativas que han generado las vacunas, por lo que en este informe revisa ligeramente al alza sus negras perspectivas para la economía global en 2020, aunque advierte de que la recuperación desde 2021 será muy desigual y tardará en llegar para muchos países.

La economía mundial caerá este año un 4,2%, lo que supone tres décimas menos de lo que la organización calculaba hace dos meses y medio. Y crecerá un 4,2 % en 2021 (ocho décimas menos de lo anticipado en septiembre), por lo que el PIB global recuperará los niveles previos a la crisis a finales de ese ejercicio y subirá otro 3,7% en 2022.

El gran ganador en términos comparativos será China, que no solo será el único país que evitará la recesión este año (su PIB aumentará un 1,8%), sino que tendrá el mayor rebote con diferencia el próximo el 2021 (8%).