El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. / efe

Escrivá pide un cambio cultural para trabajar más entre 55 y 75 años

El PP registra una una enmienda para tumbar los planes del Gobierno en materia de pensiones en plena negociación para sacar adelante la segunda parte de la reforma

C. A. Madrid

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, reactiva el debate sobre el sistema público de pensiones en plenas negociaciones con los agentes sociales para sacar adelante la segunda parte de la reforma.

Este mismo lunes, Gobierno, patronal y sindicatos tienen pendiente reunirse de nuevo para seguir avanzando con unas negociaciones que se esperan mucho más complicadas que las de meses anteriores, al tener que abordar temas más espinosos, como el diseño de un mecanismo de equidad intergeneracional, el sistema de cotización por ingresos para los autónomos o el destope gradual de las cotizaciones a la Seguridad Social.

Con este telón de fondo, Escrivá ha insistido este domingo en la necesidad de un «cambio cultural» en España para que se trabaje cada vez más hasta al menos los 75 años. «España es una anomalía a nivel europeo: no solo no estamos siguiendo la tendencia sino que incluso se está reduciendo la proporción de mayores de 55 años en activo», indica en una entrevista publicada en el diario ARA.

A su juicio, España debería seguir los pasos de otros países donde, según explica «entre los 55 y los 70 o 75 años se trabaja cada vez más». Para iniciar ese proceso, el ministro aboga por generar dentro de las propias empresas dinámicas para que las personas de mayor edad, en vez de jubilarse, cambien su actividad, las horas de trabajo, dedicación, etc. «Hay todo tipo de alternativas a sacarlas fuera del mercado de trabajo que no se explotan suficientemente», asegura.

Con la reforma que se avecina, clave para cumplir con el Plan de Recuperación que da acceso a los fondos europeos, Escrivá defiende la sostenibilidad del sistema, remarcando el compromiso del Gobierno para que al final de la legislatura el Estado asuma los 21.500 millones de gastos impropios del sistema, además de llevar la edad efectiva de jubilación a la edad legal.

Con las negociaciones de nuevo sobre la mesa, la oposición ha dejado claro que no allanará el camino para que el Gobierno ejecute su plan de reforma. De hecho, el PP acaba de registrar en la Cámara Baja una enmienda a la totalidad al proyecto de ley de la primera parte de la reforma que el próximo jueves defenderá en el Pleno del Congreso, con el fin de devolver al Gobierno la iniciativa.

«Es una reforma deficiente con medidas que no se ajustan al espíritu del Pacto de Toledo, que no cumple expectativas, no garantiza la sostenibilidad del sistema y es contraria a los intereses de los españoles», reza la enmienda, a la que ha tenido acceso Europa Press.

Esta primera pata de la reforma del sistema de pensiones implica la derogación de dos de los puntos más controvertidos de la del PP de 2013 (el índice de revalorización que limitaba las subidas al 0,25% en situaciones de déficit y el factor de sostenibilidad). El acuerdo alcanzado con patronal y sindicatos se basa en incentivos y penalizaciones para retrasar la edad de jubilación, y establece por ley el refuerzo de los ingresos de la Seguridad Social a través de los Presupuestos Generales del Estado.