Nuevo ‘atasco’ del carné de conducir para 3.000 isleños

Los examinadores de tráfico reiniciarán el lunes y a lo largo de todo septiembre la huelga que ya pusieron en marcha en el mes de julio. El paro, previsto para los lunes , martes y miércoles de todas las semanas, arranca con 3.000 canarios a la espera de examen. El impacto dependerá del seguimiento de la huelga.

Silvia Fernández
SILVIA FERNÁNDEZ

Más de 80.000 pruebas prácticas para conseguir el carné de conducir, según la Dirección General de Tráfico (DGT), y 105.000, según la Asociación Nacional de Autoescuelas (Cnae), fueron suspendidas en julio en todo el Estado a consecuencia de la huelga convocada por los examinadores de tráfico. Entonces el paro, de iguales características que el que se convoca ahora (los lunes, martes y miércoles y sin servicios mínimos), fue secundado por la práctica totalidad de la plantilla.

En Canarias, solo cinco examinadores de una plantilla de casi 30 decidieron no secundar la huelga, lo que permitió sacar a la semana unas 170 pruebas. Otras 4.500 fueron suspendidas en el conjunto del mes.

Esta nueva convocatoria de paro arrancará el lunes con 3.000 canarios a la espera de examen.

Si el seguimiento del paro es masivo por parte de los examinadores septiembre acabará con otras 4.500 pruebas suspendidas, según las estimaciones del sector de las academias.

Fuentes del colectivo de los examinadores de Canarias aseguraron ayer que los ánimos «están fuertes» y que se prevé un «alto seguimiento de la huelga». Otras fuentes, sin embargo, indicaron que existen diferencias dentro del colectivo. «Cada día de huelga podemos llegar a perder 70 euros y cuando hay niños de por medio y un solo sueldo en casa es difícil secundar muchos días un paro», indicó ayer un examinador que no hará paro.

«Hay más compañeros en mi situación y que no saben qué hacer. Lo que pedimos es justo y razonable pero no podemos perder el dinero si la huelga se alarga mucho», manifestó.

Ya en la huelga de julio la huelga se siguió con mayor intensidad los primeros días para acabar en el 62% al final según la DGT y en el 75% según la Asociación de Examinadores de Tráfico (Asextra).

Reivindicaciones

Los examinadores de tráfico tenían previsto celebrar a partir del mes de septiembre una huelga indefinida. Sin embargo, el pasado 20 de agosto y tras reunirse con la DGT en un encuentro que acabó sin ningún acuerdo, el comité de huelga decidió desconvocar el paro indefinido y organizar una huelga para los lunes, martes y miércoles.

Los examinadores reclaman una subida salarial de 250 euros brutos al mes, lo que supondría en torno a 190 euros netos. En total, según la estimaciones de Asextra, el Gobierno debería desembolsar 2 millones de euros.

Aseguran que el Gobierno se comprometió en 2015 -cuando convocaron otra huelga que duró 32 días- a acometer esas subidas salariales «que no se han producido». Además, el colectivo reclama más personal. Consideran que el déficit de personal es de 300 personas a nivel nacional y 15 examinadores más en Canarias. «Vamos a seguir con la huelga hasta que consigamos el objetivo y estamos unidos», aseguran fuentes de Asextra.

Las principales víctimas de la huelga de los examinadores de tráfico son los ciudadanos que quieren hacer la prueba práctica -en algunos casos necesaria para poder conseguir un puesto de trabajo- y las autoescuelas. El retraso de las pruebas provoca que muchos alumnos decidan no dar más clases y esto provoca un gran quebranto económico en las autoescuelas. Las autoescuelas estiman a nivel nacional unas pérdidas de 42 millones de euros en la huelga de julio. Si en septiembre se mantienen las cifras de pruebas suspendidas se sumarán otros tantos millones de euros. En Canarias, la situación que atraviesan muchos centros es «crítica», según señala el presidente de la Asociación de Autoescuelas de Las Palmas (Asocaelan), José Reyes. «Las autoescuelas se están endeudando y pidiendo créditos para poder hacer frente a los pagos y salarios del personal», indica José Reyes, que reclama una solución al Gobierno para parar la sangría que les está provocando la huelga de examinadores. «Se está abocando al cierre de algunos centros. La situación es insostenible», indica el presidente de Asocaelan, José Reyes.