Economía

Las aerolíneas necesitan 800.000 pilotos

25/07/2018

El fabricante norteamericano Boeing estima que para las próximas dos décadas serán necesarios 2,43 millones de pilotos, tripulantes y técnicos.

La demanda de trabajadores especializados va de la mano de la expansión del mercado aéreo: para el 2037 las compañías necesitarán 42.700 nuevos aviones, destinados a ampliar y renovar sus flotas, según la revista Economía Digital.

Este crecimiento es espoleado por modelos de aviones que más rinden, una optimización de los espacios y una creciente competencia entre aerolíneas tradicionales y de bajo coste que multiplican las operaciones.

Creación de empleo

Según las estimaciones de Boeing, para los próximos 20 años serán necesarios 790.000 nuevos pilotos (de los cuales el 80% serán para el sector comercial), 890.000 tripulantes y 754.000 trabajadores técnicos.

El cálculo positivo de previsiones apuntan a un aumento con creces las estimaciones realizadas hace un año, ya que en julio de 2017, Boeing había calculado que la demanda sería de 637.000 pilotos, o sea que en un año el fabricante disparó sus expectativas un 24%.

Las aerolíneas necesitan 800.000 pilotos
Demanda en Asia

Asia es el gran mercado, liderando la demanda de nuevos aviones, con un 40% del total. Por ello es lógico que también sea la mayor convocante de pilotos, con 261.000 puestos a cubrir, estima Boeing. La falta de estos profesionales ya es una realidad palpable, al punto de que las aerolíneas chinas ofrecen contratos más abultados a pilotos de otros países para evitar el colapso de sus operaciones.

En Oriente Medio, que necesitarán 64.000 pilotos, ya hay problemas con compañías como Emirates, que ha tenido que dejar aviones en tierra unos 45 aviones en marzo por falta de personal para operarlos.

La demanda de pilotos se divide entre 206.000 que necesitará Norteamérica, 146.000 de Europa, 57.000 de Latinoamérica, 29.000 en África y 27.000 en Rusia y Asia Central.

Aviones con solo un piloto

Si es que las aerolíneas no llegan a completar las vacantes, Boeing tiene una carta en la manga: aviones que sean piloteados por una sola persona. Ya con el B757 la figura del ingeniero de vuelo ha quedado relegada, y las aeronaves se han configurado para ser operadas por un piloto y un copiloto.

Pero por más que implique una importante reducción de costes, que haya una sola persona en los mandos es mirado con desconfianza por las aerolíneas, y sobre todo por los organismos de seguridad.

Cualquier problema que tenga el único piloto en cabina no podrá ser resuelto por otra persona. Además sucesos como la desaparición del vuelo MH370 de Malaysia Airlines y, peor aún, la caída deliberada del vuelo de Germanwings por parte del copiloto Andrea Lubtiz, siembran dudas sobre la eficacia de la idea de Boeing.