Las empresas recuperan mercados y vuelven en 2017 al crecimiento

La crisis ‘offshore’ obliga a los talleres de la Luz a reinventarse

13/11/2017

La caída a la mitad de las reparaciones en el sector offshore en el puerto de La Luz, por el bajo precio del crudo, ha obligado en los últimos tres años a las empresas especializadas en estos trabajos a reiventarse. Y los resultados se están viendo. Tras 2016, calificado como «annus horribilis» por el sector, 2017 «será bueno».

Las Palmas de Gran Canaria

Las empresas de reparaciones navales del puerto comienzan a ver la luz tras un año 2016 «muy difícil», que se ha llevado por delante a más de una empresa y sumido a otras en dificultades. Este es el caso Reparaciones Navales Tenteniguada, que en 2013 acometió una fuerte inversión de casi un millón de euros en una gran nave para poder atender a las grandes plataformas petrolíferas presentó hace unos meses el concurso de acreedores ante la imposibilidad de hacer frente a los pagos.

La caída del negocio offshore en un 50% desde los máximos de 2014 y las fuertes inversiones realizadas se traducen en un excesivo apalancamiento. Fuentes cercanas indican que en el puerto de Las Palmas siguen haciéndose proyectos del sector offshore pero hoy esta actividad solo representa el 30% del negocio frente al 60% de hace 3 años.

El grueso del negocio de las reparaciones navales en La Luz lo acaparan hoy los buques mercantes de toda la vida. Entre ellos, los barcos de pasaje cautivo y ferris (como Armas o Fred Olsen), y los de pesca. Además, el sector se ha adaptado a los tiempos y recuperado flotas que se habían perdido como dragas y crucero (con las dimensiones para hacer la varada en seco en La Luz).

Estos nichos se ha traducido este año en un lleno absoluto de los astilleros del puerto de Las Palmas en algunos momentos, con hasta nueve barcos a la vez en el caso de Astican, según fuentes cercanas. En el caso de Zamakona, ha sido positiva la ampliación que ha realizado de la zona de varada y que le permite meter barco de hasta 130 metros de eslora. «2016 ha sido un año nefasto, el peor de la década pero no solo por el offshore sino también por la situación del sector naviero, con una caída muy fuerte de los fletes. 2017 acabará con cifras mejores», indican fuentes cercanas.

Rolls Royce también ha decidido ampliar su mercado más allá del offshore, que iba a ser su negocio inicial en La Luz. Las conexiones logísticas, el buen nivel técnico y la capacidad de Las Palmas ha llevado a Rolls Royce Marine ha decidir atender en La Luz todo su tráfico y tiene más de 25.000 clientes en todo el mundo.